Detrás de cada paquete de snacks hay una cadena que comienza en el campo y continúa en la industria. En Tucumán, Zíngaras construyó durante casi cinco décadas una historia familiar que combina producción, innovación y una marca presente en reuniones, eventos deportivos y celebraciones. La empresa, que este año cumple 47 años, atraviesa una etapa de crecimiento y prepara nuevas inversiones para ampliar su capacidad productiva.
“Yo pertenezco a la tercera generación de la gente que creó Zíngaras, que fue mi papá, mi abuelo”, contó Sebastián Cortés, uno de los integrantes de la familia que hoy está al frente de la firma. Son cuatro hermanos los que llevan adelante el negocio, con el desafío de sostener el legado y adaptarlo a un mercado que cambia permanentemente.
Durante la última década, la empresa experimentó un crecimiento importante en Tucumán y la región. Para Cortés, ese recorrido también se refleja en el vínculo que la marca mantiene con los consumidores: “Dejó de ser una marca de snacks y es una marca de los buenos momentos”.
La identidad de Zíngaras se construyó a partir de productos clásicos, pero sin dejar de incorporar cambios en su presentación, comunicación y oferta. La innovación, explicó, es una regla de trabajo dentro de la empresa, aunque siempre con el objetivo de conservar su esencia.
“Tratamos siempre de llevar adelante eso con la mayor claridad y con la mayor calidad posible, siempre guardando nuestra identidad, que nosotros somos snacks clásicos”, señaló. Actualmente, la firma cuenta con más de 42 presentaciones y trabaja en nuevos lanzamientos para responder a las preferencias de distintas generaciones.
Entre sus productos se encuentran las papas fritas, el maní, los palitos salados, los conitos, los maníes saborizados y las tutucas. Además, prepara el lanzamiento de nachos y una renovación de los puflitos y las bolitas de colores, junto con otras novedades previstas para el próximo año.
Una cadena que comienza en el campo tucumano
Uno de los aspectos centrales de la producción es el origen de la materia prima. Cortés confirmó que la papa utilizada por Zíngaras es tucumana y destacó el desarrollo de productores locales que se animaron a avanzar hacia la producción destinada a la industria.
“Hoy la papa que usamos nosotros es papa tucumana”, afirmó. Según explicó, Tucumán es, después del sudeste del país, una de las principales zonas productoras de papa, con productores que incorporaron conocimientos y tecnología para abastecer a la industria.
La relación con el campo es clave para la empresa, aunque también implica afrontar las dificultades propias de la actividad agropecuaria. Las lluvias, la disponibilidad de materia prima y las variaciones de costos pueden impactar directamente en el funcionamiento de la fábrica.
“Dependemos mucho del trabajo del campo, en una época tan crítica con el tema de la lluvia y demás. Sufrimos también las inclemencias del tiempo. A veces no hay materia prima, los costos suben”, describió.
En ese contexto, contar con proveedores confiables y con una materia prima de calidad resulta fundamental para sostener el producto final. “Poder contar con el apoyo de ellos y tener una materia prima de excelente calidad también nos ayuda a que podamos entregar un producto terminado de muy buena calidad”, remarcó.
La empresa, sin embargo, no tiene previsto avanzar hacia la producción primaria de papa. Cortés resumió esa decisión con una frase: “Zapatero a tus zapatos”. La apuesta es fortalecer el vínculo con los productores y continuar agregando valor desde la transformación industrial.
“Nosotros nunca pensamos matar la cadena de la industria. Yo creo que es una cadena que tiene que ser virtuosa. Nuestro apoyo está con el productor de papa, que es el que sabe, que está en el negocio y es su negocio”, sostuvo.
Inversión, empleo y expansión regional
La etapa de crecimiento incluye una nueva inversión en maquinaria. Cortés adelantó que un equipo adquirido en China ya está embarcado y que su llegada está prevista para fines de noviembre. La incorporación permitirá aumentar la capacidad de producción, pero también tendrá impacto en el empleo.
“Una máquina no es tan solo mayor producción, sino es mayor trabajo”, destacó.
La expansión comercial también avanza hacia otras provincias. Zíngaras cuenta con distribuidores en Salta, Santiago del Estero, Catamarca y La Rioja, con una presencia especialmente fuerte en Salta y Santiago del Estero. La estrategia busca consolidar su participación en el NOA y alcanzar nuevos consumidores.
La marca también encontró en los eventos deportivos y culturales una forma de acercarse al público. Su presencia en recitales, encuentros sociales, competencias y torneos permite que los consumidores prueben los productos y los asocien con momentos compartidos.
“Creemos que la mejor manera de apoyar cualquier evento y estar como marca es que nuestro producto esté en ese evento y que la gente pueda probarlo, verlo y sentir lo que el producto entrega”, explicó Cortés.
En el deporte, esa estrategia se vincula especialmente con el pádel, una actividad que el empresario practica desde hace años y que considera en pleno crecimiento. También recordó experiencias en carreras de mountain bike, donde los snacks salados forman parte de las estaciones de reabastecimiento.
La evolución de los consumidores representa otro desafío. Las nuevas generaciones llegan a través de redes sociales, tendencias e influencers, mientras que la empresa busca mantener las características que distinguen a sus productos.
“No son los mismos consumidores que hace 40, 30 o 20 años. Aparecen nuevos mercados y nuevos factores”, señaló Cortés. La respuesta es innovar sin abandonar la identidad de una marca que forma parte de los recuerdos de muchos tucumanos.
El empresario evocó las antiguas filas frente al local del Abasto, donde los maniceros compraban el maní caliente que luego recorría los barrios en sus bicicletas. Esos recuerdos forman parte de una historia que continúa presente en la memoria de los consumidores.
Con una nueva máquina en camino, más de 42 presentaciones y planes de renovación, Zíngaras busca seguir creciendo desde Tucumán. Su apuesta combina industria, proveedores locales y una marca que, como resume Cortés, quiere estar presente “siempre que haya una celebración o que haya algo que festejar”.













