La lana es una fibra natural que se obtiene de los ovinos, y de otros animales como llamas, alpacas, guanacos, vicuñas o conejos, mediante un proceso denominado esquila. Se utiliza en la industria textil para confeccionar productos tales como sacos, mantas, guantes, calcetines, suéteres, etc.
Nuestro país produce anualmente 72.000 toneladas de lana, de las cuales se consumen localmente unas 5.000, lo que representa el 6,94% del total. El resto es exportado de diferentes maneras: como lana sucia (18,48%); lana lavada (15,46%); lana peinada o tops y subproductos (65,56%).
Esquila y obtención de la lana
La esquila se realiza una vez por año, y luego se espera que la lana crezca nuevamente durante doce meses, para volver a esquilar en el siguiente verano.
Técnicas de esquilado
Para el esquilado existen dos técnicas o métodos claramente diferenciados:
Método criollo o maneado
Es el método más tradicional y antiguo, donde el animal es atado (maneado) antes de comenzar a cortar el vellón. Terminado el corte se suelta la oveja para esquilar la barriga y hacer el desgarre.
Método australiano
Se realiza las operaciones de corte con el animal suelto, para lo cual se ubica al animal sentado y el esquilador opera desde atrás del mismo. Se comienza primero por la zona del estómago y termina por la cabeza para conseguir la lana con seguridad.
Instrumentos de esquilado
La esquila, independientemente de la técnica o método empleados, se puede hacer a mano con tijeras (esquila manual) o con máquina para esquilar (esquila mecánica), que puede ser fija o portátil.
Ovejas y calidad de la lana
Las lanas más valiosas son las que proceden de ovejas de tres a seis años. Una oveja produce al año de uno a tres kilos de lana fina o de dos a seis kilos de lana gruesa, según se trate de una raza u otra. Las partes aisladas del vellón muestran grandes diferencias en cuanto a finura y estado de limpieza, según la parte del cuerpo de que procedan.
La clasificación del vellón tiene su importancia, si se aspira a lograr cierta uniformidad en el hilado. Los conejos por ejemplo, que también producen lana, la utilizan también para cubrir el nido donde pondrán a las crías y mantenerlos en calor.
Lavado de la lana
La lana recién esquilada suele presentarse muy sucia por lo que, antes de proseguir con su elaboración, es preciso limpiarla convenientemente. A fin de ahorrar el costo del flete de las impurezas, se les suele someter a un lavado previo. En los lavaderos industriales, antes del lavado, la lana se afofa suficientemente, pues, a consecuencia del embalado y del transporte, se presenta todavía en apretados fajos y es muy importante para el buen éxito de la operación que los pelos de la lana dejen paso a los agentes del lavado. Al mismo tiempo hay que eliminar también previamente el polvo, arena y demás impurezas groseras. Es muy importante que el agua empleada no sea dura ni contenga sales de hierro.
De las lejías sucias de la máquina de lavado pueden recuperarse las sales que constituyen la suarda y la llamada grasa de la lana. De las primeras se obtiene potasa, por destilación y calcinación; purificando la segunda, de color pardo, sucia y maloliente, se extrae la lanolina que constituye una materia prima de gran valor para la preparación de productos farmacéuticos y cosméticos.
La producción mundial de lana lavada es de alrededor de 2 millones de toneladas, siendo los principales productores Australia, Argentina, China, Reino Unido, la disuelta Unión Soviética, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Uruguay.
Propiedades
Propiedades físicas de la lana
La lana cruda que se extrae de la oveja puede ser teñida utilizando diversos elementos naturales. Se puede usar cáscara de cebolla, remolacha, mate cocido y diversas plantas autóctonas, de las que se usa el fruto, la raíz o las hojas. Para obtener el color se debe colocar alguno de los elementos mencionados en una olla con agua hirviendo y luego de unos minutos retirarlos e introducir la lana. Una vez obtenido el color deseado, retirar la lana utilizando un colador y dejar secar.
Resistencia: es la propiedad que le permite a la lana estirarse en gran proporción, antes de romperse. Esto es muy importante, desde el punto de vista textil, dados que procesos de industrialización tales como cardado, peinado e hilado, someten a considerables tensiones a las fibras de lana, que deben poseer extensibilidad suficiente para conservarse íntegras a través de los mencionados procesos.
Elasticidad: esta propiedad, íntimamente relacionada con el anterior, se refiere al hecho que la lana regresa a su largo natural, luego de estirarse, dentro de ciertos límites, ya que llega un momento en que, al romperse los enlaces químicos, la lana ya no vuelve a su largo original. La elasticidad de la lana es debida a la estructura helicoidal de sus moléculas. Gracias a esta propiedad de recobramiento de la extensión, la lana tiene la habilidad de retener la forma de las vestimentas, y mantener la elasticidad de las alfombras.
Higroscopicidad: todas las fibras naturales absorben la humedad de la atmósfera y, entre ellas, la lana es la que lo realiza en mayor proporción; la lana es higroscópica, es decir que absorbe vapor de agua en una atmósfera húmeda y lo pierde en una atmósfera seca. La fibra de lana es capaz de absorber hasta un 50% de su peso en escurrimiento.
Flexibilidad: es la propiedad de las fibras de lana, por lo cual se pueden doblar con facilidad, sin quebrarse o romperse. Esta propiedad es de gran importancia para la industria, tanto en hilandería como en tejeduría, para lograr tejidos resistentes.
Propiedades químicas de la lana
Efecto de los álcalis: la proteína de la lana, que recibe el nombre de queratina, es particularmente susceptible al daño de álcalis. Por ejemplo, soluciones de hidróxido de sodio al 5%, a temperatura ambiente, disuelven la fibra de lana.
Efecto de los ácidos: la lana es resistente a la acción de los ácidos suaves o diluidos, pero en cambio los ácidos minerales concentrados, como por ejemplo, el sulfúrico y el nítrico provocan desdoblamiento y descomposición de la fibra. Sin embargo, soluciones diluidas de ácido sulfúrico son usados durante el proceso industrial de la lana, para carbonizar la materia vegetal adherida a las fibras.
Efecto de los solventes orgánicos: la mayoría de los solventes orgánicos usados comúnmente para limpiar y quitar manchas de los tejidos de lana, son seguros, en el sentido que no dañan las fibras de lana.
Propiedades biológicas de lana
Microorganismos: la lana presenta cierta resistencia a las bacterias y los hongos; sin embargo, estos microorganismos pueden atacar las manchas que aparecen en la lana. Si la lana es almacenada en una atmósfera húmeda, aparecen hongos, que incluso pueden llegar a destruir la fibra. Por otra parte, las bacterias que producen podredumbres pueden destruir la fibra, si la lana permanece mucho tiempo en humedad y polvo.
Insectos: desde el momento que la lana es una proteína, y que por lo tanto puede ser considerada un producto alimenticio modificado, presenta una fuente de alimento para distintos tipos de insectos. Las larvas de la polilla de la ropa y del escarabajo de las alfombras son los predadores más comunes de la lana; se estima que estos insectos dañan varios millones de kilos de tejido de lana cada año. Se han sugerido varios tratamientos para prevenir este daño; tal es el caso de la fumigación de tejidos de lana con insecticidas, o la aplicación de productos químicos que reaccionen con las moléculas de lana y causen que la fibra no sea palpable para los insectos. Otro sistema es el de poner, en la cercanía de la lana, sustancias que despidan olores nocivos para los insectos.
Otro de los aspectos a tener en cuenta para clasificar la lana es su grosor.
En cuanto al espesor, la lana se expresa en g/m2 y su rango habitual suele estar entre 150 y 260 g/m2, según el tipo de prenda se utiliza para su fabricación un determinado grosor.
- Entre 150 y 160 g/m2: se emplea fundamentalmente en prendas de ropa interior. Son prendas finas que van bien para usar en estaciones no muy frías ya que tienen un aporte bajo de calor.
- Entre 200 y 250 g/m2: Estas prendas más gruesas tienen un aporte de calor más importante que las anteriores y son óptimas para utilizar en clima frío y si somos practicantes de trekking o senderismo.
- Más de 250 g/m2: son prendas para usar regularmente en climas muy fríos ya que su aporte de calor es muy elevado.
La alergia a la lana
El aumento estos últimos años de alergias a algunas fibras se ha disparado, aunque la alergia a la lana es bastante común, esto es debido entre otras razones a que la lana de oveja contiene lanolina y puede provocar reacciones alérgicas al aceite o también a los ácaros.
Sus principales síntomas son picor en la piel o quemaduras y ronchas. También pueden aparecer dificultades respiratorias e irritación de los ojos.
Cuidados de la lana.
Si quieres mantener tus sweters y otras prendas de lana en buen estado, como norma básica, debes lavar siempre tus prendas de lana en agua fría (también se puede limpiar en seco).
Lo mejor es lavarla a mano, evitando movimientos bruscos, utilizaremos detergentes neutros y debemos evitar colgarla ya que el peso de la prenda mojada hará que se estire y deforme.
Fuente: Lana Merino XXL











