Cuando las condiciones ambientales lo permiten, y las lombrices de tierra hacen acto de presencia, la fertilidad química, física y biológica del suelo, resultan ser (aunque no siempre) notoriamente mejoradas con vistas a la producción agraria.
Sin embargo, ni son condición necesaria, ni suficiente, como suele leerse en Internet. Por tanto, es imprudente indicar a los agricultores que son panacea y garante de buenas cosechas. Existen miles de especies, de las cuales en la mayor parte de los casos desconocemos casi todo. Sin embargo, resultan ser, como las termitas y ciertos tipos de hormigas, unos ingenieros del suelo formidables, favoreciendo la porosidad, capacidad de infiltración, descomposición de la materia orgánica, aceleración del reciclado de nutrientes gracias a su poder de haploidización-bioturbación (movimientos verticales de los materiales del suelo), etc.
Las Lombrices de tierra son un alimento importante en las dietas de muchos animales superiores. Aristóteles las llamo “el intestino del mundo” y Charles Darwin, permaneció varios años observando la influencia que estas tenían en la formación de humus y transporte de suelo.
Las lombrices junto a las termitas, las hormigas y las larvas de algunas especies de escarabajo conforman un grupo que muchos autores han denominado “los ingenieros del suelo”, ya que causan importantes modificaciones físicas en el (galerías, hoyos y depósitos de excrementos) modificando el ambiente para otros organismos y alterando la disponibilidad de habitas y alimentos para otros animales y las plantas.
Las comunidades de lombrices generalmente están conformadas por una a seis especies. La composición de especies de sus comunidades, va a depender del tipo de suelo, topografía, vegetación y también esta influenciada por el uso de la tierra y la biogeografía de las lombrices. Estos organismos constituyen gran parte de la biomasa animal de los suelos de varios ecosistemas, tanto en zonas templadas y tropicales. Las lombrices están ausentes en bosques con suelos muy ácidos y donde haya desechos de baja calidad. En muchas comunidades de lombrices pueden estar presentes especies exóticas invasoras.
En los últimos años se ha demostrado que la perdida acelerada del contenido de materia orgánica y la degradación del suelo se debe en gran parte a la destrucción de la fauna del suelo que regula estos procesos. Las lombrices de tierra representan la mayor biomasa animal en la mayoría de ecosistemas templados terrestres, y allí donde son abundantes pueden procesar a través de sus cuerpos hasta 250 toneladas del suelo al año por hectárea.
Este inmenso trabajo influye de forma muy significativa en las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, y otorga a estos organismos un papel crucial en la modificación de la estructura del suelo, en la aceleración de la descomposición de la materia orgánica y del reciclado de nutrientes, que tiene a su vez efectos muy importantes sobre las comunidades vegetales que viven por encima de la superficie del suelo.
Efecto sobre las propiedades físicas del suelo
El efecto de las lombrices sobre la estructura del suelo resulta de la acción neta de su alimentación y la actividad de las madrigueras. Ellas ingieren partículas del suelo y materia orgánica, la mezcla de los desechos de estas dos fracciones constituyen las excretas o lo que se llama coprolitos. Una vez expulsado el suelo en forma de coprolitos puede ser erosionado debido al impacto de la lluvia o puede formar agregados sólidos estables a través de una variedad de mecanismos de estabilización.
Las lombrices generalmente promueven la aireación y porosidad a través de la formación de madrigueras y al incrementar la proporción de grandes agregados en el suelo, y sus efectos son especialmente importantes en suelos con estructura pobre. Al aumentar la tasa de infiltración de agua, las lombrices pueden reducir la perdida de suelo. Estas también pueden incrementar la erosión al remover la cobertura protectora de los residuos de la superficie, incrementan el sellado de la capa superficial y depositando excretas o coprolitos en la superficie, los cuales pueden ser arrastrados durante lluvias fuertes.
Efecto sobre la materia orgánica y el ciclo de nutrientes
La actividad de las lombrices acelera la descomposición de los restos vegetales, incrementando la tasa de transformación de nutrientes, promueve la agregación del suelo y la porosidad, aumenta la infiltración de agua y el transporte de solutos. La mineralización de nutrientes está gobernada directamente por las actividades de las bacterias y de los hongos. Pero estas actividades están muy influenciadas por la fauna del suelo que vive junto a los microorganismos, y también por distintas interacciones de la red trófica que determinan la transferencia de nutrientes a través del sistema. En este sentido, las deyecciones de las lombrices de tierra juegan un papel muy importante en la descomposición porque contienen nutrientes y microorganismos que son diferentes a los contenidos en el material orgánico antes de la ingestión. Esto permite una mejor explotación de los recursos remanentes ya sea por la aparición de nuevas especies de microbios en los sustratos frescos a procesar o por la misma presencia de un conjunto de compuestos más fácilmente asimilables en las deyecciones.
Las excretas de las lombrices contienen elevadas cantidades de Nitrógeno orgánico en comparación a la encontrada en los suelos adyacentes.
Lombrices de tierra en la cadena trófica y efectos sobre las Comunidades microbianas
La estimulación de la mineralización del carbono se debe al aumento de la actividad de las poblaciones microbianas y de la tasa de reposición de las poblaciones microbianas consumidas, mientras que el aumento de la mineralización de N se debe fundamentalmente a la excreción directa del exceso de N. En general, los microbívoros tienen eficiencias de asimilación más bajas que los microbios sobre los que “pastan”, y por eso excretan los nutrientes excedentes en formas biológicamente disponibles.
Esta liberación de nutrientes constituye de hecho una removilización de aquellos nutrientes que estaban secuestrados en la biomasa microbiana, y se conoce como “bucle microbiano”.
Crecimiento de las plantas
La mayoría de estudios realizados sobre la influencia de las lombrices en el crecimiento de las plantas, han reportado buenos resultados, otros han reportado efectos negativo e incluso ningún efecto de las lombrices sobre el crecimiento de las plantas. Las lombrices producen un incremento de producción de retoños y granos en diferentes cultivos en ensayos de campo y en pruebas de invernaderos.
Los efectos benéficos de las lombrices sobre el crecimiento de las plantas se pueden deber al incremento en la disponibilidad de nutrientes y agua, mejoramiento de la estructura del suelo, estimulación de microorganismos o formación de productos microbiales que aumentan el crecimiento de las plantas, o a la posibilidad de la producción directa de sustancias promotoras del crecimiento (hormonas).
Fuente: Madrid Blogs











