La reciente reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) abrió una nueva posibilidad para las PyMEs agropecuarias, con beneficios fiscales destinados a promover inversiones productivas. En ganadería, el régimen contempla incentivos para la incorporación de genética, bienes semovientes, infraestructura y otras mejoras que podrían acelerar el crecimiento del sector. ¿Qué alcance real tiene esta herramienta y qué oportunidades genera para los productores tucumanos? Lo analizamos junto al economista Mike Palou.
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