Recientemente la fundación Miguel Lillo emitió una alerta por la aparición del gusano negro en Tucumán. Se trata de un insecto que puede causar graves problemas a la producción pecuaria, si los animales consumen la vegetación infestada.
En entrevista para Suena a Campo, la doctora en ciencias biológicas y directora del instituto de entomología de la fundación Miguel Lillo, Adriana Chalup, comentó que les llegó una grabación con imágenes de las larvas. Al principio se creía que se trataba de otra especie insecta como mariposas.
Sin embargo, «lo que llamó la atención es que estas larvas se desplazan en forma gregaria, simulando un solo organismo. Al llegar al laboratorio, se comprobó que se trataba del gusano negro (una avispa)», señaló Chalup.
Asimismo, la doctora explicó que no se contaba con registros de aparición sistemáticos en la provincia.
Cabe destacar que este insecto, no se encuentra citado en bibliografías como un problema para la ganadería en Tucumán. Aunque, sí lo es en el este del país -como Misiones, Corrientes, Entre Ríos, y parte de la región pampeana-. En tanto, en el sur de Brasil y Paraguay representa un grave problema para la producción pecuaria.
«Estas larvas se desplazan sobre la pastura. Y al ser ingeridas por el ganado -sumado a que son palatables para estos-, causan hemorragias hepáticas. Las especies afectadas son las bovinas, ovinas, caprinas y porcinas pudiendo causar la muerte«, explicó la doctora.
Por la gravedad de los daños, la fundación emitió una alerta. Y a partir de ahora lo que se pretende, según Chalup, es mapear las zonas y revisar si existen casos de animales enfermos a causa de estas larvas de avispas. «Porque quizás hay casos y no se los relaciona con este insecto. Alertamos también al colegio de veterinarios para que tengan en cuenta está sintomatología.
Consultada por la aparición en esta época del año, Chalup dijo que el frío no las afecta y si las puede observar desplazándose en masa de larvas. «Allí se entierran en el suelo, donde luego pasan a la fase de pupa, para emerger como avispas en el verano«, precisó.
Cómo recomendaciones, la doctora indicó revisar las zonas donde pasta el ganado. «En el caso de encontrarlas, hay que ponerlas en tachos con tierra. Y llevarlas al instituto de entomología de la fundación Miguel Lillo para iniciar una investigación. Sobre todo para ver si se trata de la misma especie que aparece en el este de Argentina», señaló.
La causa por la que se sospecha que hayan aparecido estas larvas es la ampliación de la distribución de esta especie, producto del calentamiento global. «Los biólogos vemos cómo ha variado a través de las décadas, la distribución de ciertas especies y cómo se han corrido los límites australes buscando nuevos hábitat», finalizó.














