«Esto es algo que impulsó el consorcio ABC, impulsado por el señor Ravettino y que no tiene nada que ver con la forma de vivir de los argentinos», dijo en una entrevista para Suena a Campo el vicepresidente de CAMyA (Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores), Sergio Pedace.
Para la entidad existen intereses por parte de los exportadores de carne en hacer efectiva la medida. «Los exportadores están haciendo un lobby muy grande. Ellos son los que ganan en dólares y están poniendo palos en la rueda porque no quieren medios mecánicos«, aseguró Pedace.
Cabe destacar que las formas de comercializar la carne varían enormemente según sea para exportación o para consumo interno. Para el exterior, el producto se transporta en cajas de un tamaño y peso predeterminado. En cambio para el consumo interno, la carne llega a las carnicerías mayormente en forma de media res. «Los exportadores quieren llegar al sistema de caja rápidamente. Y a futuro lo vamos a ir logrando, pero hoy tienen que poder convivir los dos sistemas, obviamente cuidando al trabajador y al precio de la carne», comentó el matarife.
«El señor Mario Ravettino dijo en una convención, que los argentinos comemos 48 kilos de carne, y que estaría bueno que comamos 40 kilos de carne así ellos pueden exportar más», dijo Pedace y agregó: «lo que estamos viendo ahora es que a esta resolución la crearon ellos para ellos».
El pedido de los matarifes y frigoríficos
Como contrapuesta a la medida que intenta aplicar el gobierno, Pedace expuso que lo mejor para el sistema argentino de comercialización de carne hoy es «que se pueda sacar la media res entera, y cuartos superiores a los 32 kilos con medios mecánicos. Como las zorras que se utilizan dentro de los frigoríficos de exportación. Nosotros queremos usarlas para llegar al comercio minorista«. Estás, «son de acero inoxidable y se pueden adaptar tranquilamente como para llevar una media res o un cuarto superior a 32 kilos. Simplemente hay que homologar algún sistema, para que haya un solo carro. O por lo menos que sean todos parecidos para poder bajar la mercadería cuidando la inocuidad y la salud del trabajador«, explicó.
Asimismo, Pedace comentó que «el otro día, en un supermercado chico donde entran 30 medias reses colgadas, las cortamos y solo entraron 40 trozos y se llenó la cámara». Es decir, de implementarse el troceo se necesitaría más capacidad en las cámaras de frío.
Otro tema importante que destacó el vicepresidente es que «cuando cortás una media res de 100 kilos te dan cuartos de 30 a 32 kilos. Sin embargo, cuando la media res pesa 120 kilos hay que cortarla en 4. Y la de 140 kilos hay que cortarla en 5. Entonces ya no son cuartos, son pedazos», remarcó. Además, «cuando tenés un mocho -cuarto trasero- de 40 kilos lo tenés que despostar todo. No se puede cortar en 32, porque tendrías que cortar la nalga al medio o la bola de lomo al medio».
Discriminación
Por otro lado, para el vicepresidente de CAMyA la resolución discrimina al comercio minorista. «Porque el comercio mayorista puede llevar la media res entera pero el minorista no«.
Además, explicó que discrimina a los barrios. «Porque ellos -exportadores- quieren que la paleta, aguja, pecho, el espinazo y la falda vayan a los lugares pobres de la Argentina. Y que el peceto, el lomo y la colita de cuadril vayan a los lugares más pudientes«. En otras palabras, «quiere decir que un pobre no puede comer lomo, peceto o colita. Y a futuro el argentino va a comer lo que el exportador no venda», manifestó.
Cabe destacar que en países de Europa y en Estados Unidos un kilogramo de carne vale 20 dólares aproximadamente. Entonces, de implementarse esta medida de cuarteo, al final «en la Argentina será carne en caja a 20 dólares el kilo«, finalizó.
Suena a Campo











