A pocos días del inicio de una nueva edición de Agrosur, la exposición agrícola organizada por la Sociedad Rural de Tucumán junto a la Municipalidad de Concepción, el sector productivo vuelve a poner el foco en un espacio que combina negocios, tecnología, capacitación y análisis económico. Del 20 al 22 de agosto, productores, empresas, instituciones y especialistas se reunirán en el sur tucumano para debatir el presente del agro y las decisiones que marcarán el futuro de las economías regionales.
La octava edición de la muestra tendrá entre sus principales atractivos la participación del reconocido analista económico Salvador Di Stefano, quien brindará una conferencia orientada a ayudar a los productores a interpretar el escenario económico y planificar sus negocios. En la previa del encuentro, junto con José Frías Silva, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, ambos dialogaron con Suena a Campo sobre el contexto que atraviesa el agro, las oportunidades que se presentan y los desafíos que enfrenta el NOA para seguir siendo competitivo.
Para José Frías Silva, la consolidación de Agrosur representa el resultado de varios años de trabajo y del acompañamiento que la exposición viene recibiendo tanto por parte del sector privado como del Estado provincial.
«Estamos muy contentos por la respuesta que estamos teniendo de los expositores y del público. Cuando hay apoyo y viento de cola todo resulta mucho más sencillo, y eso nos permite seguir creciendo edición tras edición», expresó.
El dirigente recordó que desde su nacimiento Agrosur fue concebida como una exposición con una fuerte identidad agrícola.
«El año pasado terminamos de darle esa impronta definitiva. Queríamos que existiera una muestra dedicada completamente a la agricultura, otra enfocada en la ganadería y otra con un perfil más comercial. Hoy Agrosur ya tiene una identidad propia y está plenamente consolidada», señaló.
Uno de los aspectos destacados para esta edición será nuevamente el incentivo fiscal otorgado por el Gobierno de Tucumán.
Según explicó José Frías Silva, durante la exposición continuará vigente la alícuota cero para los impuestos provinciales aplicables a las operaciones realizadas dentro del predio, además de una ampliación de los plazos administrativos para completar la documentación correspondiente.
«Son herramientas que ayudan muchísimo a que las empresas puedan concretar negocios durante la muestra», indicó.
Sin embargo, Agrosur no busca ser únicamente un espacio de ventas.
La capacitación técnica ocupa un lugar cada vez más importante dentro de la propuesta.
Este año habrá conferencias sobre manejo de cultivos, nuevas tecnologías y alternativas para mejorar la productividad agrícola, entre ellas las investigaciones desarrolladas por el INTA sobre la utilización de Vicia villosa como cultivo de cobertura en caña de azúcar.
«Hoy la vicia villosa está cada vez más presente porque, con un buen manejo, incluso puede llegar a perennizarse y aportar numerosos beneficios para el suelo. Son conocimientos que el productor necesita incorporar para seguir mejorando sus sistemas productivos», destacó José Frías Silva.
El presidente de la Sociedad Rural también subrayó el valor que tienen estos encuentros como espacios de intercambio.
«El productor necesita un lugar donde encontrarse con las nuevas tecnologías, hacer negocios, cambiar maquinaria y compartir experiencias con otros productores. Ese networking es una parte fundamental de la exposición», afirmó.
Respecto de la actualidad del campo tucumano, el dirigente describió un escenario complejo, aunque con algunos resultados alentadores.
La campaña de soja dejó rendimientos superiores a los promedios históricos, una situación que permitió compensar parcialmente el fuerte incremento de los costos productivos.
«Tuvimos una muy buena respuesta del clima y eso hizo posible obtener rendimientos extraordinarios. Sin esos resultados hubiese sido muy difícil sostener la rentabilidad», explicó.
No ocurre lo mismo con el maíz.
Las lluvias retrasaron considerablemente el avance de la cosecha y generaron nuevas dificultades logísticas para los productores.
«Venimos muy lentos con la trilla porque el agua no nos permite avanzar al ritmo esperado. Además, conseguir camiones para transportar la producción se volvió muy complicado y muchos productores están recurriendo a los silobolsas para poder esperar mejores condiciones», señaló.
Precisamente sobre esa realidad también opinó Salvador Di Stefano, quien llegará a Concepción con el objetivo de brindar herramientas económicas para ayudar al productor a tomar decisiones en un escenario completamente distinto al de años anteriores.
El analista considera que la economía argentina atraviesa un cambio estructural que obliga a modificar la forma tradicional de administrar las empresas agropecuarias.
«Estamos entrando en una etapa con superávit fiscal, inflación muy baja y un tipo de cambio mucho más estable. Eso obliga a cambiar la forma de hacer negocios y prestar mucha más atención a la administración financiera», explicó.
No obstante, advirtió que el contexto internacional continúa condicionando buena parte de las posibilidades del sector.
El precio del petróleo y los costos del transporte siguen representando un problema especialmente para las provincias alejadas de los puertos.
«Cuando el combustible no baja, las economías regionales son las primeras perjudicadas porque tienen que recorrer enormes distancias para exportar su producción», sostuvo.
En materia agrícola, Salvador Di Stefano destacó que las perspectivas continúan siendo favorables para la soja gracias a las buenas condiciones climáticas registradas durante la campaña.
En cambio, el maíz sigue enfrentando dificultades derivadas de la persistencia de la chicharrita en el norte argentino.
«En soja vamos a tener un muy buen año, mientras que el maíz continúa condicionado por cuestiones sanitarias que todavía siguen presentes en la región», afirmó.
También destacó el buen momento que atraviesa la ganadería, impulsada por precios firmes y una demanda sostenida.
Sin embargo, para el economista el principal desafío continúa siendo mejorar la competitividad de las economías regionales.
«La inversión todavía está demorada porque el crédito sigue siendo caro. Hoy las empresas deben cuidar mucho más su flujo de fondos y administrar con precisión su liquidez», explicó.
En ese contexto, consideró que muchas de las decisiones económicas nacionales continúan diseñándose desde una mirada excesivamente centralista.
«Muchas veces se desconocen las necesidades específicas que tienen las economías regionales. Es un país que necesita volver a planificarse contemplando las distintas realidades productivas», afirmó.
Durante la conversación surgió uno de los temas que más preocupa al agro del NOA: la estructura de costos.
Para Salvador Di Stefano, el incremento del precio del gasoil, combinado con un tipo de cambio prácticamente estable, redujo considerablemente los márgenes de rentabilidad.
«El margen hoy es muy pequeño. Tenemos que seguir reclamando una reducción de las retenciones porque los productores del interior trabajan con costos logísticos muchísimo más altos que quienes producen cerca de los puertos», sostuvo.
En ese punto encontró coincidencias con José Frías Silva, quien aseguró que el norte argentino necesita una reducción de la presión fiscal para mantener su competitividad.
«Los excelentes rindes de soja permitieron cubrir parte del aumento de costos, pero cuando pasamos al maíz volvemos a sentir todo el peso del gasoil, de los fletes y de la carga tributaria. Dependemos demasiado del rendimiento para que el negocio cierre», explicó.
La logística aparece como otro de los grandes condicionantes.
Mientras los productores del centro del país cuentan con mayor disponibilidad de transporte, en Tucumán muchas veces la cosecha debe permanecer almacenada porque simplemente no hay suficientes camiones disponibles.
«Ese es otro problema enorme. La logística termina golpeando directamente la rentabilidad de las economías regionales», agregó Salvador Di Stefano.
Con ese panorama, la conferencia que brindará durante Agrosur buscará alejarse del análisis político para concentrarse exclusivamente en la toma de decisiones empresariales.
«Nuestra idea es proyectar el 2026 y empezar a planificar el 2027. Queremos escuchar cuáles son los problemas concretos que tiene el productor y trabajar sobre soluciones. No vamos a hablar de política; vamos a hablar de economía, pero sobre todo de negocios y de cómo sacarle un peso más a cada hectárea», anticipó.
Ese enfoque resume el espíritu con el que la Sociedad Rural de Tucumán organizó una nueva edición de Agrosur.
Más allá de la exposición de maquinaria, la presencia de empresas o las oportunidades comerciales, el objetivo es ofrecer un ámbito donde el productor encuentre información, herramientas y contactos que le permitan enfrentar un contexto cada vez más desafiante.
«Queremos que las familias se acerquen, que los productores hagan negocios, que conozcan nuevas tecnologías y que se lleven información útil para tomar mejores decisiones. Ese es el verdadero sentido de Agrosur», concluyó José Frías Silva, invitando a participar de una exposición que vuelve a posicionarse como uno de los encuentros agropecuarios más importantes del norte argentino.













