Argentina se prepara para convertirse en octubre en uno de los principales puntos de encuentro de la cadena pecanera sudamericana. El 28, 29 y 30 de octubre, Tucumán y Catamarca serán sede del IV Simposio Sudamericano de Pecán y de la Convención Anual de la Cámara Argentina de Productores de Pecán (CAPPECÁN), una convocatoria que reunirá a investigadores, productores, técnicos, empresas e instituciones vinculadas con una actividad que viene ampliando su presencia en distintas regiones del país.
El encuentro será coorganizado por el INTA, Embrapa de Brasil e INIA de Uruguay, en una articulación institucional que busca poner en común conocimientos y experiencias de los principales países productores del Mercosur. Enrique Frusso, investigador del INTA Castelar y presidente de la Comisión Organizadora del IV Simposio Sudamericano de Pecán, destacó que el objetivo es construir un espacio que conecte la investigación científica con las necesidades concretas del sector productivo.
El programa comenzará el 28 de octubre en el predio de la Sociedad Rural de Tucumán. Durante esa jornada se incorporará también la Convención Anual de CAPPECÁN, una de las principales organizaciones de productores de pecán del país, junto con el Clúster del Pecán. La propuesta contempla una combinación de contenidos científicos, técnicos y productivos, con especialistas de distintos países y actividades directamente vinculadas con la realidad de los establecimientos.
Uno de los puntos destacados será la jornada de campo prevista para el segundo día. Los participantes visitarán la zona de Quebrada de Lules, donde funciona un vivero de importancia para la actividad y existen plantaciones que permitirán realizar paradas técnicas. Allí especialistas compartirán información sobre el manejo del cultivo y diferentes aspectos de su desarrollo. El recorrido continuará en la provincia de Catamarca, con una visita a Carter, una de las plantaciones de pecán más importantes del NOA.
La elección de la región no es casual. El pecán presenta una importante capacidad de adaptación y, de acuerdo con Frusso, puede desarrollarse en diferentes condiciones climáticas mediante la elección adecuada de los cultivares. Esa plasticidad constituye una de las características que explican el interés creciente de productores que buscan alternativas para diversificar sus sistemas productivos.
Originario de Norteamérica, el pecán concentra junto con Estados Unidos y México más del 90% de la producción mundial. Sin embargo, la expansión del cultivo también alcanza al hemisferio sur, con Brasil, Uruguay y Argentina como protagonistas dentro del Mercosur. Sudáfrica y Australia también cuentan con superficies productivas y experiencias en el desarrollo de la especie.
En Argentina, el pecán se incorpora a una oferta de frutos secos que incluye al nogal, almendro y pistacho. Su crecimiento abre oportunidades para diversificar la producción y ampliar la disponibilidad de alimentos de alto valor. Al mismo tiempo, la incorporación de distintas especies y variedades puede contribuir a sistemas con mayor biodiversidad y una mirada orientada hacia la sustentabilidad ambiental.
El componente científico tendrá un peso central durante el simposio. Ya fueron presentados más de 40 trabajos de investigación provenientes de Argentina y otros países, mientras que la agenda contará con especialistas de Estados Unidos, México, España, Sudáfrica y representantes de instituciones científicas de la región.
Entre los nombres destacados aparece el doctor Grauke, genetista con una extensa trayectoria en el estudio del pecán y exintegrante del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. También participarán especialistas mexicanos como Jesús Arriola y Humberto Núñez, investigador del INIFAP. A ellos se sumarán representantes de tres universidades estadounidenses, especialistas del IRTA de España y profesionales de universidades e instituciones de Sudáfrica.
La genética será uno de los ejes de discusión. Por tratarse de un cultivo de largo plazo, la elección de variedades resulta determinante para la productividad y la adaptación a las condiciones ambientales. La investigación internacional avanza, además, en el desarrollo de materiales con mayor resistencia a las principales enfermedades, un aspecto especialmente relevante en regiones templado-húmedas, donde la presión sanitaria puede ser mayor.
Desde el INTA también habrá aportes vinculados con la identificación y conservación de cultivares, trabajos desarrollados en el Instituto de Biotecnología y experiencias de la Experimental de Concordia y del Instituto de Tecnología de Alimentos. El objetivo será poner en diálogo esas investigaciones con las demandas que plantea una cadena todavía en expansión.
El tercer día del encuentro se trasladará al predio ferial de San Fernando del Valle de Catamarca. Allí, además de las exposiciones, se desarrollará una ronda de negocios destinada a generar vínculos entre empresas y actores de la cadena, con la expectativa de transformar el intercambio técnico en nuevas oportunidades comerciales.
El potencial argentino es significativo. Estudios de uso de tierras realizados por equipos del INTA Castelar y de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires permitieron identificar amplias regiones del país con condiciones de suelo y clima aptas para el cultivo. Ese mapa incluye extensas áreas del NEA y del NOA, lo que posiciona a la Argentina frente a una oportunidad de crecimiento de largo plazo.
Según Frusso, la expansión debería estar acompañada por criterios de biodiversidad y sustentabilidad. La combinación de variedades y especies, el manejo de la materia orgánica y de las podas, y el aprovechamiento de herramientas de control biológico forman parte de una estrategia destinada a producir con el menor impacto ambiental posible.
Con Sudamérica ya por encima de las 20.000 hectáreas implantadas con pecán, el desafío comienza a ser consolidar una cadena capaz de aprovechar ese crecimiento. En ese escenario, el IV Simposio Sudamericano de Pecán llega al NOA como una oportunidad para vincular conocimiento, producción e inversión y discutir, desde una perspectiva regional, cuál puede ser el próximo capítulo de una actividad que todavía tiene un amplio margen para crecer.













