La calidad del pecán no depende únicamente de las condiciones del cultivo y de la cosecha. El secado, la conservación y el procesamiento posterior son etapas decisivas para preservar las características de la nuez y lograr una presentación comercial competitiva. Con esa mirada, IDM Desarrollos trabaja en el desarrollo de equipamiento para frutos secos y busca acercar nuevas alternativas a los productores del norte argentino, con especial atención a quienes necesitan incorporar tecnología para comenzar a procesar su propia producción.
Jorge Mattar, referente de la empresa, explicó en diálogo con Suena a Campo que IDM fabrica y desarrolla maquinaria para el procesamiento de frutos secos y otros segmentos de la agroindustria. Su trabajo comprende distintas etapas de la poscosecha, desde el acondicionamiento de la nuez hasta la obtención de la pulpa limpia, su selección y el fraccionamiento en bolsas listas para comercializar.
“Nosotros le damos toda la calidad a la nuez para que el productor la pueda comercializar de la mejor forma”, sostuvo Mattar. La propuesta, señaló, consiste en acompañar al cliente durante el proceso completo, hasta llegar a un producto envasado con su propia marca y preparado para exhibirse en una góndola o un punto de venta.
La compañía tiene su principal base de operaciones en Mendoza y una segunda base en Chile, desde donde desarrolla proyectos para distintos mercados. Su participación como sponsor principal del Simposio Sudamericano del Pecán responde a una relación sostenida con el sector, al que acompaña desde las primeras iniciativas organizativas hasta los espacios de representación de la actividad.
“Desde el primer momento apoyamos al sector, desde el Clúster del Pecán hasta lo que es la CAPECAN. Siempre lo hemos apoyado en todos los eventos”, afirmó Mattar. Para la empresa, el encuentro que reúne a productores y especialistas representa una oportunidad para intercambiar experiencias, mostrar soluciones y conocer de cerca las necesidades de una actividad que todavía está en expansión en distintas zonas del país.
Uno de los aspectos centrales de su propuesta tecnológica es el secado. Según explicó Mattar, una nuez que no alcanza el nivel de humedad adecuado puede deteriorarse durante el almacenamiento y perder atributos esenciales para su comercialización. La aparición de hongos, los cambios de color y la pérdida de sabor son algunos de los problemas que pueden comprometer la calidad del producto.
“Lo más importante es el secado. El secado es el que da la pauta para poder guardar la nuez el tiempo que necesita estar en guarda para luego poder comercializarla”, remarcó. Por eso, IDM presta especial atención al diseño de sus secaderos y al control de las variables que intervienen en el proceso.
La empresa desarrolló medidores de humedad y temperatura en línea que permiten monitorear el funcionamiento de los secaderos desde un teléfono celular o desde el laboratorio de procesamiento. El sistema registra los valores de manera instantánea y permite observar cómo evolucionan la temperatura, la humedad y los tiempos durante las distintas etapas del secado.
Esta información ayuda a conocer el comportamiento del proceso y a tomar decisiones con mayor precisión. Mattar señaló que, anteriormente, el control podía depender de instrumentos básicos o de comparaciones de peso, métodos que no siempre ofrecían mediciones suficientemente precisas. La incorporación de datos en tiempo real representa, según indicó, un avance para supervisar el acondicionamiento de la nuez.
La uniformidad del secado también depende del cálculo correcto de la presión y el caudal de aire. El uso de ventiladores sin dimensionamiento adecuado puede provocar diferencias entre la parte superior e inferior de la carga: mientras una zona pierde demasiada humedad, otra puede conservarla en exceso. La ingeniería de los equipos busca evitar esos desequilibrios y conseguir un resultado homogéneo.
“Los gradientes de temperatura se manejan en base a la presión y caudal de un ventilador”, explicó Mattar. Además, advirtió que la pulpa tiene límites de temperatura que deben respetarse para evitar su deterioro y la liberación de aceites. En los equipos de IDM, sostuvo, la variación térmica se mantiene aproximadamente entre uno y un grado y medio, incluso frente a los cambios de temperatura ambiental.
Otra línea de trabajo apunta a la sustentabilidad. Desde hace dos años, la empresa incorpora sistemas de generación de aire caliente mediante biomasa, que puede obtenerse de restos de poda o de la propia cáscara que queda después del partido de la nuez. De esta manera, un residuo del procesamiento puede utilizarse como combustible.
“Somos mayormente sustentables consumiendo una cáscara que mayormente se tira”, resumió el referente, al describir una alternativa que permite aprovechar materiales disponibles en el campo y reducir el descarte.
En materia de partido, IDM cuenta con líneas de distintas capacidades, desde equipos de aproximadamente 100 kilos por hora hasta instalaciones que procesan una tonelada por hora. Durante el simposio, la compañía prevé presentar una mini partidora orientada a pequeños productores, con el objetivo de facilitar el acceso a una máquina propia.
Mattar anunció que la empresa ofrecerá esa línea con un precio promocional y una alternativa de financiación propia al 0% de interés. “Queremos apuntar a ese productor que necesita la máquina”, señaló. También aseguró que no establecerán un límite de cantidad de equipos dentro de esta propuesta, pensada para ampliar las posibilidades de inversión de quienes están dando sus primeros pasos en el procesamiento.
El acompañamiento incluye asesoramiento desde el diseño inicial hasta la instalación de una planta completa. IDM también trabaja en la construcción de naves industriales y en el desarrollo integral de instalaciones para procesar frutos secos. Sin embargo, en esta oportunidad, la prioridad será acercar una solución más accesible para productores que necesitan dar el primer paso sin afrontar una inversión de mayor escala.
La empresa estará presente en la Sociedad Rural de Tucumán y en las actividades previstas en Catamarca. En su stand, los productores podrán consultar por los equipos, plantear dificultades de cosecha y procesamiento y conocer las alternativas disponibles. Además, Mattar anunció el sorteo de una máquina entre productores que se registren en el espacio de la firma, como parte de las acciones de acompañamiento al sector.
“Necesitamos que nos planteen los problemas, cómo acceder, la diaria que pasan en la cosecha”, expresó. La intención, agregó, es compartir la experiencia acumulada y buscar soluciones acordes con la realidad económica de cada productor.
Con tecnología para el secado, líneas de partido de distintas capacidades y nuevas opciones de financiamiento, IDM Desarrollos busca contribuir a que más productores de pecán puedan preservar la calidad de sus nueces y avanzar hacia un mayor procesamiento propio. En un cultivo que continúa desarrollándose en el norte argentino, la poscosecha aparece así como una instancia estratégica para agregar valor y mejorar las oportunidades comerciales.













