Una de las principales herramientas que existen para incrementar rápidamente la productividad en los sistemas ganaderos es utilizar un adecuado sistema de pastoreo. Su importancia radica en dar una utilización más adecuada a las diferentes plantas forrajeras, proporcionando tiempo de descanso suficiente para que se recuperen después de cada período de pastoreo con el fin de incrementar la densidad y producción de forraje, principalmente en áreas sobrepastoreadas, con el fin de permitir a las plantas que produzcan semilla y asegurar su propagación.
Los pastos (gramíneas y leguminosas) almacenan, en la parte baja de los tallos de las hojas inferiores (cercanas a la raíz), las reservas nutritivas que les sirven para iniciar nuevamente el crecimiento luego de ser pastoreados o cortados.
Para crecer, el pasto además de contar con las reservas mencionadas anteriormente necesita energía; la cual proviene del sol y los pastos la capturan a través de las hojas (que actúan como paneles solares). Por esta razón, al momento de pastorear o de cortar la pradera, se deben dejar las hojas inferiores, donde está el punto de rebrote, de esta forma la planta crece con mayor rapidez.
Por lo anterior, en los sistemas rotativos se habla de 2 periodos, el de ocupación (o de pastoreo) durante el cual los animales cosechan el pasto, y el de descanso en el que la pastura tiene la oportunidad de acumular reservas energéticas, rebrotar y crecer.
Periodo de Pastoreo
El pastoreo debe hacerse cuando el forraje tenga como mínimo un 7% de proteína cruda, porque de lo contrario el consumo voluntario de materia seca se reduce; de manera general, una buena época para introducir los animales es cuando el 30% de la pastura como máximo esté florecido.
Se estima que las pérdidas por pisoteo pueden estar alrededor del 20% cuando los periodos de descanso son cortos y se pastorea en rotaciones o franjas pequeñas, pero pueden llegar al 40% cuando el descanso es largo y los potreros son grandes y sometidos a pastoreo extensivo, debido a que el ganado camina mucho, mientras reconoce el potrero y también porque el pasto está más alto y hay abundante cantidad de flores y tallos florales.
Periodo de descanso
Todos los forrajes, una vez pastoreados, comienzan a formar nuevos tejidos (tallos, hojas, raíces, etc.) y requieren de un tiempo adecuado para acumular nuevamente reservas en la parte baja de la planta, gracias a lo cual se pueden repetir periódicamente los ciclos de pastoreo, sin que se ponga en peligro la supervivencia de la pradera.
El período de descanso que requiere cada pasto varía con el clima, el tipo de suelo, el manejo que se le da al potrero (riego, fertilización, tipo de pastoreo, etc.) y la época (invierno o verano).
Cuando se tienen asociaciones de gramínea/leguminosa, es necesario mantener un buen balance entre las especies, en esta forma se mejora la calidad del forraje producido y aumenta la producción animal. Para conseguir lo anterior, hay que ajustar los periodos de descanso, tanto si la leguminosa sobrepasa el 50% del forraje existente en la pradera, como cuando su proporción está por debajo del 15%. En el primer caso es necesario alargar el tiempo de descanso, para que la gramínea se vuelva menos apetecible para el ganado, que consume más leguminosa y disminuye su proporción; en el segundo caso de debe disminuir el periodo de descanso para que los animales consuman más gramíneas.
Sobrepastoreo
Sucede cuando el ganado permanece más tiempo del recomendado en un potrero, sobrepasa la altura mínima de pastoreo y consume las áreas donde el forraje acumula los nutrientes de reserva. En este caso el pasto se recupera lentamente, la pradera se degrada progresivamente y aumenta el porcentaje de malezas. El sobrepastoreo puede producirse tanto en invierno como en verano, pero es en esta última época en que se afecta más la pradera, dejando el suelo descubierto y cuando llegan las lluvias se produce erosión.
Ing. Zoot. Guido Gomez Proto
Fuente: Art. Técnico “A mayor cantidad de potreros, mayor disponibilidad de forraje” – Zootecnistas Héctor J. Anzola Vásquez y Vivian Giraldo Z. FEDEGÁN- FNG











