Las ventas de trigo argentino de la campaña 2018/2019, cuya cosecha se iniciará durante noviembre, están un 20,93% adelantadas respecto de igual momento de 2017. Así lo informó la Dirección de Planeamiento y Análisis de Mercado del Ministerio de Agroindustria de la Nación. El organismo detalló que hasta el 11 del actual los exportadores compraron 3.089.400 toneladas del cereal, frente a las 2.554.600 toneladas adquiridas a igual fecha del año pasado.
El interés de los exportadores y la seducción que ejercieron sobre los productores precios muy superiores a los vigentes un año atrás son los principales fundamentos de la fluidez que refleja el mercado, con un contexto global que también acompaña, por las menores cosechas previstas en Rusia, que es el principal exportador global, y en algunos países de la Unión Europea.
«Un año atrás el trigo nuevo se negociaba a 174 dólares por tonelada, pero el rango de valores para el cereal en la previa de la cosecha 2017/2018 fue de 153 a 178 dólares. Hoy (por ayer) la posición enero del Mercado a Término de Buenos Aires muestra un valor de 190,50 dólares, pero alcanzó un pico de 200 dólares», explicó Dolores Rodríguez Pareja, de la corredora Morgan, García Mansilla y Cía. SA. Una relación similar se registró en el mercado disponible para las operaciones forward.
Para Federico Di Yenno, de la Dirección de Información y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, el nivel de precios y la necesidad de reponer capital de trabajo por parte de los productores «ayuda a la concreción de negocios a cosecha, luego de que la sequía socavara los resultados financieros de la campaña gruesa 2017/2018».
Agregó que la demanda externa (actual y futura) le da soporte al precio del cereal argentino, ayudando a que el sector exportador pueda cerrar un buen volumen de negocios. «Esto se ve reflejado en las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE), que actualmente marcan un récord histórico para la época, al ubicarse en 3.292.000 millones de toneladas», destacó.
En el mismo sentido, Rodríguez Pareja señaló que, en este nuevo ciclo comercial, «los exportadores vendieron más rápido de lo que compraron, es decir, tomaron muchas órdenes del exterior y salieron a cubrir en función de esa demanda sólida para el grano argentino. Y tal fue la expectativa de buenos negocios externos que hoy hay más DJVE que compras efectivas».
La especialista contó que a los precios actuales la Argentina es el «mejor oferente de trigo para Brasil» y que se mantiene competitivo para colocar producción en países del norte de África y de Asia, «en un ciclo en el que algunos de los principales proveedores contarán con un menor saldo exportable».
Adrián Seltzer, de la firma corredora Granar SA explicó a LA NACION que el importante volumen de DJVE podría relacionarse, también, con los rumores de los últimos tiempos respecto de las retenciones. «Seguramente nadie quiere tomar el riesgo de no declarar las operaciones que va concretando y encontrarse una mañana con el anuncio de un cambio en las reglas de juego en el Boletín Oficial. Si bien las declaraciones oficiales en sentido contrario al retorno de las retenciones para los cereales son constantes, no hay que perder de vista que las decisiones políticas a lo largo de nuestra historia se han tomado en contra de lo que se afirmaba previamente. El clima y la política son factores de muy difícil anticipación y cumplir este trámite -obtener las DJVE- es acotar riesgos, simplemente», detalló Seltzer.
Fuente: Edición Rural











