A lo largo del país, pequeños y medianos productores de granos, carne bovina, leche, algodón, arroz, aves, cítricos, forestal, hortalizas, mandioca, maní, ovinos, papa, peras y manzanas, porcinos, tabaco, vino y mosto, y yerba mate, sufren los embates de una crisis económica, a la que el Gobierno prefiere mencionar con el eufemismo de tormenta.
El Semáforo de las Economías Regionales que realiza mensualmente CONINAGRO (Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada), mostró en julio 10 sectores productivos con signos de crisis, sobre un total de 19 actividades relevadas. «Hay una situación muy complicada en la mayoría de las economías provinciales», advirtió el presidente de CONINAGRO, Carlos Iannizzotto en diálogo con ámbito.com. En el mismo sentido, Omar Príncipe, titular de la Federación Agraria Argentina (FAA) afirmó que «hay muchos sectores que están en una situación muy complicada, sobre todo de pequeños y medianos productores».
Uno de los sectores más complicados es el lácteo que tiene una abultada deuda de arrastre, con costos de producción que se colocan por encima del precio de la leche. Según datos recopilados por la Universidad de Avellaneda (UNDAV), la producción primaria de leche (en millones de litros) creció en el lapso que va desde enero a mayo de 2018 interanual, desde 3718,2 a 4.007,7 (+7,8%). Aun así, no logra recuperar su nivel de nivel de 2015 (-9,1% con respecto a 2015). Similar proceso se observa para la elaboración de leche (industria de por medio) que creció 1,1% en 2018 interanual, pero muy por debajo del nivel de 2015 (-15,7%). Por otra parte, las ventas internas de leche fluida cayeron 1,2% (enero-abril de 2018 interanual) y con respecto a 2015 la baja es peor (-8,9%). Por otro lado, las exportaciones lácteas crecieron 19,6% (pasaron desde 213 a 255 millones de dólares) entre enero y abril de este año, en la comparación interanual. Esta situación llevó al cierre de 450 tambos en el lapso de un año, según la FAA.
Otra de las producciones que en 2017 tuvo un buen año pero que ahora revirtió esa tendencia es el sector porcino. «Los números se han deteriorado sensiblemente en lo que va de 2018, sin piso hasta junio. Sucede que los costos se han movido mucho más rápido que los ingresos. Por caso, los primeros subieron más del 60% en el período junio 2017-junio 2018, mientras que los segundos sólo el 21%», advirtió un informe de la Fundación Mediterránea. En junio de 2018 la granja de 250 madres y eficiencia baja que se usa de referencia muestra un margen neto (ingresos descontados todos los costos) de -$6,8 por kilo producido si se considera la localización sur de Córdoba (Malena) y de -$8,3 si el emplazamiento es Rosario.
En los sectores con signos de crisis en el Semáforo de CONINAGRO figuran la producción de yerba mate, en el noreste del país con mercados estancados en momentos de cosecha, y el vino y el mosto, en la región de Cuyo, también con una nueva cosecha, pero con bajos precios a nivel internacional. La suba de costos internos también afecta a la producción papa, con insumos dolarizados, pero precios de venta en pesos. En el caso de los ovinos, en Corrientes, a las escasas alternativas comerciales, se le ha sumado una producción estancada.
En lo que hace a la vitivinicultura, las ventas de vinos al mercado interno cayeron 3% interanual en el período enero- mayo de 2018. Se pasó de vender 3,36 millones de hectolitros a 3,26 millones. Con respecto a las exportaciones, cayeron las ventas de vino fraccionado (-3,5%) y subieron las de vino a granel (+21,5%), lo que por supuesto indica menos valor agregado en las ventas externas.
La situación es crítica también se siente en la producción de peras y manzanas. Según, CONINAGRO, en momentos de poda enfrenta altos costos, aunque en el caso de la manzana se registra el menor nivel de oferta en los últimos 10 años lo que puede ayudar a mantener el precio en el mediano plazo.
En las frutas en general, los mercados externos se mostraron complicados en 2017, cuando cayeron exportaciones de las principales frutas comercializadas en el exterior: pera (-11%), limón (-16%) y manzana (-14%).
Fuente: Edición Rural










