Las buenas prácticas en la producción de alimentos están controladas a través de la Ley de Producción Biológica (Ley 25127). Para conocer detalles acerca de estás prácticas, dialogamos con la Dra. en Ciencias Biológicas Eliana Rita Solórzano.
La entrevistada aseguró que la ley define lo que es un alimento orgánico,biológico-ecológico y además establece las pautas a las que deben someterse las materias primas, los productos intermediarios y los terminados, o los subproductos para que sean considerados aprobados y certificados como tales.
«El SENASA es quien se encarga de aprobar y certificar estos productos, a través de las entidades certificadoras que pueden ser públicas o privadas. Estas entidades controlan las prácticas de los productores», afirmó la Dra. Solórzano.
Haciendo referencia a dichas prácticas, comentó que son tendientes a reducir el uso de productos sintéticos por el riesgo real que presentan para la salud, dentro de los productos sintéticos están los plaguicidas y fertilizantes. Respecto a los plaguicidas, la ley enumera métodos naturales para controlar las plagas. En cuanto a fertilizantes, se pueden usar: algas, aserrines y residuos orgánicos domésticos. Además establece el requisito de recurrir a la rotación de cultivos o a los policultivos porque reducen la incidencia de plagas y mantienen la microflora del suelo.
Otro de los aspectos que establece es que no se pueden utilizar organismos genéticamente modificados.
Para finalizar, aseguró que lo que se busca es promover y fomentar prácticas tendientes a generar conciencia ecológica.










