La actividad ganadera en el noroeste argentino se caracteriza por la estacionalidad de los diferentes eventos que se dan a lo largo del año.
Para conocer detalles de las actividades que se están realizando en los campos ganaderos de nuestra provincia, el Ing. Zoot. Juan Carlos Torres, Asesor ganadero y docente de la Facultad de Agronomía y Zootecnia, brindó información al respecto.
Según el especialista, cada campo ganadero es un mundo aparte, sin embargo, debido a la concentración de pasturas y el ciclo productivo, la actividad principal que se está realizando en este momento es el servicio.
“El período de servicio depende mucho de cada campo, sin embargo, por lo general se comienza en octubre o noviembre y están terminando en marzo o abril. Los ciclos de servicio por lo general son de 3 meses para la vaca, y muchos productores están optando por trabajar con servicios de 2 meses para vaquillonas” explicó.
Además, añadió que, teniendo en cuenta que el ciclo reproductivo de la vaca dura 21 días, este manejo permite tener 4 oportunidades de preñar a la vaca en 90 días.
“La estacionalidad de los servicios se debe principalmente a el recurso forrajero que se utiliza en la región. En nuestro caso, las protagonistas son las pasturas C4 o megatérmicas, cuyo crecimiento está ligado a las precipitaciones y a las temperaturas” explicó.
En relación a esto, señaló que en 2019 la primavera se presentó con escasa humedad, las precipitaciones se dieron a partir de diciembre, por lo tanto, el crecimiento de las pasturas se retrasó, lo que podía repercutir en los porcentajes de preñez y el peso al destete de los terneros.
Por tal motivo, indicó que es siempre conveniente, manejarse con reservas forrajeras para poder esquivar la estacionalidad del principal insumo para el Noa, que es la pastura.
En relación a la genética, el entrevistado señaló que, los biotipos más comúnmente utilizados en la región son las de razas sintéticas como Braford y Brangus, u otras cruzas con Cebú ya que estas se adaptan con mayor facilidad al clima de nuestra región.
Con respecto a la selección de toros, se debe pensar en el objetivo principal del negocio que es obtener mayor cantidad de kilogramos de carne por hectárea. Lo que más se recomienda es elegir un reproductor que transmita terneros livianos al nacimiento para evitar problemas de parto, y con buen peso al destete.
“Debemos tener en cuenta los momentos críticos para realizar el control de los toros. En primer lugar se realiza antes del servicio un control veterinario para descartar la presencia de enfermedades reproductivas y un control zootécnico para evaluar la conformación propiamente dicha del animal y la condición corporal” expresó Torres.
Por otro lado, añadió que, una vez terminado el servicio, se realiza nuevamente el control de los toros para evaluar si es necesario descartar y reponer a alguno de ellos.
“Los meses de abril y mayo son los adecuados para realizar esta evaluación ya que en el caso de necesitar reponer algún reproductor, los remates se realizan desde mayo hasta septiembre, por lo que, para esas fechas ya debemos saber cuántos toros hay que reponer en el rodeo” dijo el ingeniero.
Con respecto al porcentaje de toros que demanda el rodeo, la teoría dice que debería ser de entre un 3 y un 5 %. Sin embargo, esto depende de las condiciones del lugar, en el caso de existir montes, cerros, quebradas o cortadas, dicho porcentaje puede llegar hasta un 7% a pesar de no ser lo más conveniente, según señaló el ingeniero.
Si hablamos de índices reproductivos, Torres expresó que los valores de referencia que existen a nivel país se ubican entre un 50 y un 60% de preñez dependiendo de cada campo. En el caso de campos que cuentan con mayor infraestructura, es decir, apotreramientos, alambrados, pasturas, aguadas de calidad, etc., se logra mejores índices habiéndose registrado valores cercanos al 90% de preñez y alrededor de 85% de destete.
Además, el ingeniero expresó que, a su criterio, el servicio natural sigue siendo el método más utilizado en los campos ganaderos de la zona. En el caso de la Inseminación Artificial a tiempo fijo, opinó que es un excelente método, pero el productor debe contar con los recursos y la infraestructura adecuada para realizar la práctica, y por supuesto, con los toros de repaso.
En estos casos, recomendó que el toro de repaso sea lo más parecido posible al toro que se seleccionó para la inseminación artificial, que no presente defectos físicos, que tenga sus caracteres sexuales secundarios bien desarrollados y buena capacidad de servicio, ya que todos estos factores influyen en el porcentaje de preñez.











