La cadena de producción ovina cuenta con importantes avances, e incorporó recientemente nuevas tecnologías en nuestra provincia.
El Ing. Zoot. Juan José Jorrat, Técnico de la Secretaría de Agricultura Familiar, en entrevista con Suena a Campo comentó que los productores ovinos se encuentran dispersos en distintos puntos de la provincia. No se sabe con certeza cuántos de ellos existen ya que es muy difícil censarlos por la complejidad que representa llegar a ellos.
Entre los departamentos en los cuales existe producción de ovinos, el ingeniero mencionó: Tafí del Valle, Trancas y una incipiente producción ovina en el departamento Burruyacú. “Se trata principalmente de producciones familiares. En el caso de los productores de Trancas y Tafí del Valle, son productores de altura que crían sus majadas en zonas montañosas, haciendo un uso estratégico del territorio” explicó.
A pesar de no tener datos precisos, el especialista estimó que, el departamento de Trancas cuenta con alrededor de 250 productores ovinos, que complementan esta actividad con cría de caprinos, y a veces bovinos. Además, existen otras 150 familias en Tafí del Valle que se dedican a la cría de ovejas.
“Esta diversificación de producciones les permite a estas familias vivir de sus propios recursos. La gran mayoría reside en el mismo lugar que produce. Sus majadas, por lo general rondas las 150 cabezas de las cuales obtienen lana, y en este momento estamos trabajando en reactivar la cadena de valor de la misma” dijo Jorrat.
Según el entrevistado, los pobladores de la zona comentan que antiguamente existían barracas que compraban la lana y la trasladaban a la provincia de Buenos Aires donde era procesada. Sin embargo, con el tiempo se perdió dicho punto de comercialización.
“Es por eso que ahora trabajamos en reactivar esa cadena de valor de la lana con un conteo local. Buscamos que esa lana que se produce, se trabaje dentro de la provincia. Estamos gestionando la compra de una lavadora que será financiada por el proyecto Ley Ovina y Caprina para el lavado de la lana que se obtiene de los cerros” informó.
Además, los productores de Potrero y Rodeo Grande, han incorporado otras tecnologías como ser máquinas para el proceso de la esquila.
“Se esquila en esta época del año porque, los productores de la zona son trashumantes, es decir, en una época del año se encuentran alrededor de las localidades de Gonzalo, Potrero y Rodeo Grande. En esta época (desde enero hasta mayo), se juntan la mayoría de las majadas en la localidad de Lara, entonces, aprovechamos esta concentración de animales para realizar las tareas de esquila y acondicionamiento de la lana” expresó el ingeniero.
Además, señaló que esa lana se traslada hasta Potreo y Rodeo grande, donde residen 10 hilanderas que cuentan con ruecas para trabajar la lana luego del lavado y cardado. Luego de este proceso, se utiliza esa lana para realizar artesanías como ser, peleros, tapices, alfombras, banquetas, etc.
“De esta manera se logra que el producto sea elaborado, se quede en la zona, y se da valor agregado al mismo. Estamos trabajando en nuevos usos y diseños para poder darle salida a toda la producción” concluyó











