El cultivo de soja en Tucumán se ha desarrollado con dificultades debido a la falta de humedad en los suelos y a la persistente sequía que ha retrasado las fechas de siembra y ha provocado disminución en los rendimientos.
La Ing. Victoria Gonzáles, Jefa de la Sección Fitopatología de la Estación Experimental Obispo Colombres (EEAOC), comentó que se han presentado dos tipos de situaciones.
“Por un lado, existen lotes que han sido sembrados en fechas tempranas, a fines de noviembre. Dichos lotes ya se encuentran en estadios fenológicos reproductivos avanzados y presentan, en la parte sanitaria, buen estado ya que no se han presentado las condiciones ambientales óptimas para la proliferación de enfermedades” explicó la ingeniera.
Por otro lado, existen lotes donde la siembra se ha realizado de forma tardía debido a que el mes de diciembre se ha presentado sin precipitaciones, por lo que la siembre se ha extendido hasta el 20 de enero según señaló la especialista. “En esos casos el cultivo se encuentra en estadío fenológico más temprano y son los lotes que más preocupan desde el punto de vista sanitario” añadió.
Pese a esta variación en el estado de los lotes, la entrevistada explicó que en ambas situaciones el cultivo está siendo severamente afectado por la falta de humedad en los suelos ya que en ambas etapas la necesidad de agua es imprescindible.
Con respecto a las enfermedades de fin de ciclo, la ingeniera remarcó que se ha registrado la presencia de Mancha Marrón que es producida por el hongo Septoria glycines. Dicha enfermedad se hace presente todos los años, pero este año, con baja incidencia y severidad.
Otra enfermedad que se observa todos los años, según comentó Gonzáles, es el Mildiu, también producida por un hongo, y en este caso se ve tanto en los lotes de siembra temprana como tardía con una incidencia de hasta un 80% y una severidad del 10%.
“Además, como todos los años, se observó Roya de la soja, pero también en valores bajos debido a la falta de condiciones óptimas para el desarrollo de la enfermedad” dijo.
En relación al estrés hídrico, la ingeniera indicó que es fundamental implementar prácticas de manejo especiales. Se observa que, en lotes en los cuales no se ha realizado rotación es de cultivos, los daños son mayores. En lotes que vienen de maíz en cambio, el daño por la sequía es menor, pero, se han comenzado a ver rodales que se producen por un hongo al que llaman “Hongo oportunista” ya que aparecen en condiciones de estrés hídrico.
La recomendación que dio a los productores fue monitorear los lotes hasta último momento, los que están en estado más avanzado tienen menos probabilidades de presentar mayores inconvenientes ya que no darán tiempo a que se produzcan los ciclos de los hongos. Prestar mayor atención a los lotes sembrados tardíamente sobre todo si se presentan precipitaciones.
Con respecto al rendimiento, Gonzáles opinó que, es pronto para hacer estimaciones. En el caso de que las condiciones meteorológicas mejoren podría esperarse volúmenes aceptables de producción. Sin embargo, anticipó que el rendimiento si se verá afectado en algún porcentaje debido a el estrés hídrico que ha sufrido el cultivo.











