Así lo aseguró el Ingeniero Mauricio Cesar Costa, referente del Laboratorio Climatológico Sudamericano, en entrevista con Suena a Campo.
El Ingeniero comentó que, el efecto de las recientes lluvias fue el de recomponer el estado de humedad de los suelos. “Según los informes emitidos por las oficinas de riesgos agropecuarios del Ministerio de Agricultura de la Nación, todos los suelos del este tucumano y algunos del área pedemontana están en buenas condiciones hídricas para la época. Es decir, que las lluvias de marzo y primeros días de abril están colaborando para que los perfiles del suelo recuperen humedad, hoy están en condiciones óptimas” explicó.
Además, indicó que, la caída de agua en esta época es normal, ya que Tucumán cuenta con un régimen pluviométrico monzónico, es decir, que las precipitaciones se concentran en un 80% o más del total anual en el semestre comprendido entre octubre y marzo. Por lo tanto, las precipitaciones recientes están concluyendo con el período húmedo del año.
“Si bien los volúmenes de precipitación aparecen como abundantes, hay que destacar que algunas lluvias fueron de mucha intensidad, lo que refleja poca infiltración en el perfil del suelo, sin embargo, el almacenamiento de agua en este momento es óptimo” expresó el especialista.
Según Costa, el pronóstico meteorológico para los próximos días anuncia condiciones de lluvias y lloviznas que irán disminuyendo a partir de la tarde de hoy, pudiendo presentarse nuevas lloviznas de escasos volúmenes entre lunes y martes de la semana próxima.
Con respecto al último trimestre, el entrevistado expresó que las condiciones se han ajustado a los pronosticado anteriormente, con temperaturas por encima del promedio y volúmenes de precipitaciones cercanos al valor climático, es decir, a los valores promedio o normales.
En relación a las producciones agropecuarias, señaló que en algunos sectores de la provincia la cosecha de granos gruesos ha comenzado, aunque es conveniente aguardar a que se sequen los suelos para ingresar con maquinaria pesada.
En el caso de la caña de azúcar, Costa expresó que se estaría comenzando a cosechar dentro de unos 30 días. «Estimamos que tanto la zafra cañera como la cosecha de limón, que en la mayoría es para exportación, podían iniciar en las fechas previstas« dijo.
Para el especialista, el trimestre próximo (mayo, junio y julio) se caracterizará por temperaturas por encima de lo normal y un progresivo descenso de las precipitaciones, lo cual es típico de la época. «Lo que nos preocupa como grupo de trabajo, es la ocurrencia de intensas heladas en los primeros días de mayo, y numerosos eventos fríos hacia el comienzo del invierno, concentrándose en julio como es normal para la región» concluyó.











