El INTA participa de un relevamiento organizado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca sobre Mapa de Oferta de Alimentos de la Agricultura Familiar en conjunto también con la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (SAFCI), la SAByDR (Dirección de Bromatología de la Provincia) y SENASA, además del Ministerio de Producción de la Provincia.
El Ing. Agr. Carlos Aragón, técnico de INTA EEA Famaillá, en entrevista con Suena a Campo, comentó que el objetivo del mapa es desarrollar un instrumento nacional que permita poseer información actualizada, de gran alcance y rápido acceso, acerca de la oferta de alimentos y productos de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, Cooperativas, micro y pequeñas empresas rurales y agroindustrias.
Por este motivo durante el mes de agosto, técnicos de la institución se pondrán en contacto con los productores para consultar sobre los productos que se comercializan en mercados locales, regionales o nacionales.
Aragón señaló que se trata de una prueba piloto que se realizará en las provincias de Tucumán y La Rioja para luego ampliar el relevamiento a todo el país.
“Durante la pandemia se verificaron diferentes circuitos que tiene el aprovisionamiento de alimentos, ya que surgieron inquietudes de productores que recibían un precio reducido por sus ventas mientras que los consumidores manifestaban que debían pagar precios muy elevados por los mismos productos” explicó.
Según el ingeniero, otro de los objetivos consiste en la localización y los medios con los que cuenta esa producción y distribución de alimentos, además de la identificación de los productores que están en condiciones de comercializar.
Para relevar este mapeo, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca ha recurrido a diferentes herramientas con las que cuenta en el territorio como ser INTA, la SAF, la Dirección de Alimentos y el Ministerio de la Producción de Tucumán, coordinando a sus técnicos para poder acercarse a la información. Junto a esta identificación se busca elaborar una serie de indicadores de formalización del sector, la situación impositiva y si existe registro en la Agricultura Familiar.
“Esto surge por la necesidad de los organismos gubernamentales de generar estrategias para que cada productor tenga la posibilidad de registrarse y formalizarse en el sector lo que le permitirá comercializar convenientemente y de manera directa y pudiendo comprobar la calidad del producto que están ofreciendo” agregó.
A modo de ejemplo citó la producción frutícola que ya cumple con las Buenas Prácticas Agrícolas, herramienta que se extenderá a la producción hortícola en 2021. “Es una herramienta por la que el productor no debe pagar y le permite registrar su producto de calidad para obtener un precio mejor en el mercado” dijo Aragón.
Durante la prueba piloto, en la que cada institución definirá sus estrategias para la realización del relevamiento, se irá determinando cuál es la modalidad más conveniente para este tipo de mapeo para convertirse luego en un relevamiento nacional.
En primera instancia, cuatro de las agencias que tiene INTA en Tucumán intentarán relevar a productores que trabajan de la mano con agencias de extensión, grupos de cambio rural o de abastecimiento local, proyectos de Prohuerta u otros particulares, según informó el técnico.
Además, señaló la dificultad que se presenta en este momento de pandemia para realizar relevamientos de tipo sensal, por lo que gran parte de la información se manejará de manera remota o telefónicamente.
“Insistimos en que esta toma de información no tiene una finalidad de fiscalización, sino de facilitar el acceso a la comunicación y la llegada de estos productores a los diferentes mercados que tenemos, lo que relevamos es el producto” insistió el ingeniero.
Finalmente expresó que representa un gran desafío en este momento el desarrollo de este operativo, sin embargo, se trabaja desarrollando capacidades institucionales y su cercanía con los productores tucumanos que necesitan de este acompañamiento. Muchos de ellos están organizados en cooperativas o asociaciones que ya cuentan con sus canales de comercialización y es eso lo que se está evaluando, para que todos puedan desarrollar su capacidad de comercializar.
“Esto va a favorecer a todos aquellos que necesiten vender sus producciones o sus excedentes y no sepan como hacerlo, como así también a aquellos que necesiten abastecerse de alimentos de calidad con continuidad” concluyó.










