Una nueva medida adoptada por el Gobierno Nacional se ha dado a conocer en las últimas horas y ha causado gran molestia y preocupación en los sectores productivos de nuestro país, se trata del “Aporte Extraordinario Solidario”.
Matías Lestani, Director del Departamento Económico de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) comentó en diálogo con Suena a Campo, que el proyecto apunta a grabar a aquellas personas físicas o jurídicas que cuenten con un capital mayor a 200 millones de pesos. Las alícuotas son de entre un 2 a 5% del total del patrimonio.
El entrevistado sostuvo que, el proyecto no tiene en cuenta las características productivas del país, y no por animosidad, sino simplemente por desconocimiento, a la vez que afirmó “Son viejas recetas, poco estudiadas, con grandes falencias técnicas y poca impronta intelectual; por decirlo fácil «flojas de papeles», tienden a repetir errores pensando que la reedición de los mismos esta vez tendrá resultados diferentes”.
Para Lestani, esta medida pone en riesgo a las actividades agropecuarias debido a que en las producciones extensivas, el factor tierra tiene un peso muy importante en el capital. Este proyecto además de la tierra sumaría la maquinaria agrícola, tractores, camionetas y demás herramientas que resultan indispensables para la actividad, por lo que 200 millones de pesos es una cifra fácil de alcanzar teniendo en cuenta los mencionados bienes.
La rentabilidad de los productores agropecuarios es cada vez más reducida, pese a esto el gobierno continúa sumando piedras en el camino. “La carga impositiva del productor argentino en una de las más elevadas del mundo. Un agricultor alejado 400 kilómetros del puerto, deja el 77% de lo que factura en impuestos, le queda un 33% para vivir y para reinvertir en la próxima campaña, este nuevo impuesto dejaría a muchos productores fuera del esquema productivo” expresó.
Por estos motivos, el entrevistado consideró ilógico tener en cuenta en capital y no el resultado económico de la producción.
Para la entidad esta medida es una receta poco estudiada ya que fue tomada sin tener en cuenta las particularidades productivas de todos los sectores y su composición de capitales.
Según un informe del FMI (Fondo Monetario Internacional) Argentina posee la mayor carga tributaria de América Latina con el 58%, si se suman los tres estamentos del Estado: Nacional, Provincial y Municipal. Recientemente un informe del Banco Mundial expresaba que la presión impositiva en la Argentina era la segunda a nivel global. Más allá de los informes lo cierto es que en un país donde hay más de 168 tipos de tributaciones distintas y 35,000 normativas se generan toda clase de distorsiones desde impuestos en cascada como el de Ingresos Brutos, pasando por superposiciones impositivas como la del impuesto al cheque (pagas un impuesto por pagar impuestos), hasta la falta de ajuste inflacionario en el impuesto a las ganancias, y ahora con riego de sumar un Impuesto más, una piedra más, a la pesada mochila impositiva que lleva cualquier emprendedor de cualquier sector en el país.
Para el entrevistado, el proyecto no fue consultado con las entidades agropecuarias ni con especialistas del sector, de lo contrario el gobierno estaría al tanto de lo peligroso que resulta para los productores sumar una carga tributaria más. “Esto no permite a nadie crecer ni desarrollarse, es por eso que decimos que es un impuesto al progreso” añadió el referente.
Uno de los impactos de este impuesto será una baja en los niveles de producción. Al haber menor cantidad de bienes para ofrecer frente a una demanda constante, los precios van a sufrir incrementos.
«En definitiva, el resultado será, menos carne, menos leche, menos granos, etc. y todo eso va a impactar en el bolsillo de los consumidores, en el corto plazo.Una vez aprobado este impuesto, tendremos que poner a desandar cualquier plan productivo y de inversiones» concluyó.











