El grupo caña de azúcar del INTA Famaillá, en colaboración con otras agencias de extensión rural, estimó la evolución de los rindes sacarinos en los cañaverales comerciales de Tucumán y publicaron el reconocido «Análisis pre zafra» para la campaña 2022.
En diálogo con Suena a Campo el director de INTA Famaillá, ingeniero Roberto Sopena explicó: «Este análisis pre zafra se realiza de manera ininterrumpida todos los años, desde 1989. En esta oportunidad se muestrearon 120 lotes. Los mismos se encuentran en 23 localidades ubicadas en las tres principales zonas cañeras de la provincia -la zona central, el noreste y sur de Tucumán-«.
Asimismo, las muestras corresponden a las principales variedades que se vuelcan en una ficha experimental. Para determinar el estado y evolución de las mismas, se toma como referencia la serie estadística de los últimos 35 años y en particular los últimos 5 períodos.
Antes de comentar sobre el estado actual de los cultivos el ingeniero dijo que «primero hay que separar el aspecto cultural. Es decir, el volúmen y producción de caña en función a las condiciones climáticas y al manejo que se tuvo en ese lote«. Asimismo, otro factor incidente en este estado fue la falta de fertilizantes -sobre todo en lotes de pequeños y medianos productores-, «que no pudieron comprar antes de octubre del año pasado, que es cuando se da el alza en los precios«, destacó.
Sin embargo, «a pesar de la incidencia negativa en la falta de fertilizantes, lo que más afectó a los cañaverales fue la falta de lluvias«, aclaró.
Siguiendo esta línea, Sopena explicó que se observó, en uno de los relevamientos, que «buena parte del noreste y sur de la provincia existe una coincidencia bastante generalizada de una menor disponibilidad de caña de azúcar para molienda. Aunque todavía no tenemos estimaciones más precisas«.
Con respecto al estado madurativo, el director de INTA comentó: «Podemos decir que es un buen indicio, para el mes de abril, de condiciones de premaduración. Sacando las lluvias excesivas de las últimas tres semanas, hubo una mejora en la heliofanía y amplitud térmica. Aunque, por otro lado, los cañaverales ya venían con síntomas de estrés dónde evidenciaban que la etapa madurativa estaba llegando a su fin. Esto quedará corroborado dentro de dos semanas cuando se realice un nuevo relevamiento y se indique si sigue el ritmo madurativo o se amesete la maduración«.
Y agregó: «hay buena calidad madurativa, una de las mejores de los últimos 5 años. A su vez, si analizamos la calidad madurativa del mes de abril con respecto a los 34 años de la serie, también estamos en uno de los mejores años. Obviamente hay que esperar, y confirmar con los valores de mayo que ya se verán reflejados a su vez con los primeros partes de molienda«.
Lo que podría detener este avance madurativo según Sopena son los enfriamientos temporarios, es decir, «una buena cantidad de días por debajo de los 10 grados». O bien, un aumento de la nubosidad. Por el contrario, «si se siguen dando las condiciones actuales, de amplitud térmica por arriba de los 10 grados, se sostendrá el buen ritmo madurativo», dijo Sopena.
A su vez, advirtió que «si tenemos riesgos de heladas tempranas, con daños que superen el tercio superior del follaje también tendremos una detención de la maduración«.
Recomendaciones para la cosecha
«El productor deberá evaluar muy bien donde va a iniciar la cosecha. Esto lo va a decidir con los lotes más afectados por la sequía. Estos, no llegan a un desarrollo pleno y cierre del cañaveral. Por lo tanto, si aparece una helada moderada en estos lotes se verán consecuencias de una helada severa porque no tenemos ese techo o abrigo natural del cañaveral cuando se cierra y está bien desarrollado«, explicó Sopena.
Se deberá tener en cuenta que «no hay que demorar la contratación y venta de la materia prima. En lo posible, en el este provincial, anticipar la cosecha con respecto a años anteriores».
Consultado por la probabilidad de ocurrencia de heladas tempranas, el titular de INTA Famaillá aclaró que en el norte es un fenómeno difícil de predecir. «Para tener una idea, ayer tuvimos una baja moderada de la temperatura mientras que en el sur ya comenzaron las nevadas. Esto ya es un aviso porque puede ingresar un frente frío de forma anticipada. O bien, representa una baja de la temperatura media que en los meses de junio o julio nos expone más a una helada. También se debe tener otra consideración: a la misma intensidad de heladas pero con mucha menor humedad -que es lo que vamos a tener- los daños en los cañaverales son mayores«. Esto quiere decir que por falta de agua los cañaverales son más sensibles al frío.
Otro tema es «prestar atención al monitoreo de cosecha, en especial en cañaverales con bajo tonelaje». «En años anteriores hemos visto, sobre todo en cañaverales envejecidos o con poco desarrollo, que son más sensibles o están más expuestos a las pérdidas por cosecha».
Cabe destacar que ante los problemas de abastecimiento de insumos y gasoil «habrá que tener una gestión más eficiente y coordinada de insumos entre los frentes de cosecha. Será un período crítico, ya que se combina la cosecha de caña con la trilla de granos y con el inicio de la zafra citrícola. Es por eso que a nivel sectorial habrá que trabajar de manera coordinada para proveerse de gasoil», finalizó.













