Dadas las condiciones agroclimáticas y los costos de producción, el trigo presenta incertidumbre de siembra por parte de los productores de cara a un nuevo inicio de campaña.
En entrevista para Suena a Campo el ingeniero Daniel Gamboa, coordinador del proyecto trigo y maíz de la EEAOC (Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres) brindó un panorama detallado de la situación.
«Junto con el proyecto garbanzo siempre hacemos una evaluación previa a la siembra de los cultivos de invierno, como trigo y garbanzo«, indicó Gamboa.
El trabajo consistió en medir la humedad acumulada -y es la que termina siendo la más importante para los cultivos de invierno- «Ya que no tenemos aportes de lluvias después de la siembra, salvo en ocasiones muy particulares«, aclaró el ingeniero. Y agregó que en los últimos años viene siendo muy escaso el aporte hídrico en los meses de agosto y septiembre.
En las evaluaciones se pudo visualizar tres situaciones muy claras:
La primera situación, «nos brinda una posibilidad de siembra con alguna posibilidad de cosecha, si tenemos suerte, con pocos kilogramos«, indicó Gamboa como uno de los escenarios probables.
Una situación Intermedia: «Donde nos encontramos con poca agua y los cultivos pasan a cumplir la función de servicio más que de renta«, indicó.
Y la tercera situación: «Donde directamente es muy poca el agua. Aquí habría que pensar en otro cultivo de servicio o el centeno, que se forme con menos aporte hídrico», aclaró.
Asimismo, el ingeniero insistió en que «la idea es que los lotes estén sembrados. No hay que olvidarse que los precios de los insumos subieron muchísimo de precio. Y los cultivos nos ayudarán a qué los los gastos para el control de malezas sean menores«.
Y agregó: «Es un año complicadísimo pero no debemos dejar de hacer y mantener el suelo vivo -en las zonas donde se puede hacer algo-. Sobre todo en este invierno que ya vaticinan que será muy duro», finalizó.













