«Un cambio positivo en la tendencia del clima aleja el riesgo de un tercer episodio consecutivo y catastrófico de “La Niña”, pero el camino hacia la normalidad será lento y accidentado«, afirma el último informe climático de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Durante el invierno próximo, según explica la entidad, el Pacífico Ecuatorial volverá a enfriarse, aunque sin llegar al nivel de “La Niña”, a lo que se sumará la acción negativa de los vientos polares, y el debilitamiento del anticiclón del Brasil, dando un ambiente seco y con frecuentes irrupciones de aire polar, que causarán heladas intensas hasta el trópico.
«Al iniciarse la primavera, el clima tomará una tendencia hacia la normalidad: el Pacífico Ecuatorial volverá a calentarse, al mismo tiempo que los vientos polares se retirarán hacia el Sur, y el anticiclón del Brasil se fortalecerá, reactivando las lluvias e incrementando la temperatura, si bien se producirán heladas tardías hasta bien entrada la primavera«, asegura el informe.
Luego explica que el verano se desarrollará dentro del rango normal, pero como sucede usualmente al inicio de la estación, tendrá lugar un lapso seco y cálido, que se extenderá sobre gran parte de enero.
Entre fines de enero y comienzos de febrero el anticiclón del Brasil alcanzará un adecuado nivel de actividad, haciendo que las lluvias retornen, moderando la temperatura, y regularizando el comportamiento del sistema climático, proceso que se mantendrá a lo largo del otoño de 2023.
«Una diferencia significativa con respecto a la campaña precedente es que la campaña 2021/2022 se inició en condiciones relativamente buenas, que fueron deteriorándose progresivamente, llegando a su momento más severo a comienzos del verano, por lo que no perjudicaron sensiblemente a la Cosecha Fina, pero si lo hicieron con la Cosecha Gruesa. En cambio, la temporada 2022/2023, está comenzando con condiciones relativamente desfavorables, que se acentuarán a lo largo del invierno, pero mejorarán al llegar la primavera y a lo largo del verano, por lo que es probable que sean menos favorables para la Cosecha Fina, pero resulten mejores para la Cosecha Gruesa«, explica la entidad porteña.
Mientras tanto, el caudal de los grandes ríos irá recuperando gradualmente a lo largo del otoño y el invierno próximos, siendo probable que el estiaje de septiembre próximo sea bastante marcado, y que su nivel tarde en recuperarse totalmente.
Fuente: Clarín












