Un proyecto de investigadores tucumanos de la FACET-UNT en conjunto con la Cooperativa Dulce Esperanza de Simoca tiene por objetivo producir harina de batata apta para celíacos. Lo que aportará valor agregado a la cadena productiva con un alimento que aporta numerosos nutrientes y beneficios.
La investigadora a cargo del proyecto, docente de la facultad de ciencias exactas e integrante del Departamento de Ingeniería de Procesos y Gestión Industrial, ingeniera Emilia Cozzitorti, conversó con Suena Campo. «Con la cooperativa estamos trabajando desde el año 2020. Allí, empezamos con el diseño de la receta de un dulce de batata«, recordó la ingeniera.
De esta manera, «el año pasado buscando subproductos para esta línea de producción, nos presentamos a una convocatoria para hacer harina de batata«, indicó Cozzitorti.
Cabe destacar que, finalmente, el proyecto fue seleccionado por Nación en una convocatoria para la inclusión social -PROCODAS 2021-. «Para nosotros esto ha sido muy importante. Porque estábamos buscando algún beneficio desde Nación para poder equiparnos y hacer más trabajos de este estilo. Y esto nos permitió comprar algunos elementos y materiales necesarios para el procesamiento de la batata«, comentó la investigadora.
Proceso de elaboración
Cozzitorti señaló que el producto final «es una premezcla a base de harina de batata«. Esto quiere decir que no es solo la harina, sino que lleva otros ingredientes que permiten obtener un producto final como panes o pastas.
En cuanto a la materia prima, se realiza con las mismas batatas que le brindan los productores de la cooperativa.
En rigor, «lo primero del proceso es la selección y luego su clasificación por tamaño de los tubérculos. Se pone a deshidratar. Luego se muele y se refina. Entonces ahí ya se obtiene la harina que se mezcla con otros ingredientes para convertirla en premezcla«, explicó la ingeniera.
Este proyecto ya se encuentra en una etapa avanzada de desarrollo. «Vamos en el 50%», dijo la investigadora. «Estamos probando la harina con distintas mezclas de ingredientes«.
Por otro lado, si bien la harina de batata no se encuentra en el CAA (Código Alimentario Argentino), Cozzitorti indicó que en otros países ya se comercializa.
Respecto de las propiedades y nutrientes de este novedoso alimento, «lo principal es que es sin gluten». «Además, la batata es rica en fibra. Y luego dependerá también de las otras materias primas que utilicemos, el valor nutritivo que le daremos. Pero, de base es apta para celíacos y rica en fibra«, remarcó.
Más proyectos
«La facultad tiene muchos proyectos. Ahora hay un proyecto muy grande que está viniendo desde el banco interamericano de desarrollo y se hará en conjunto con la universidad de Misiones, y dónde también participa INTI y CONICET. Este proyecto se llama Bioma y se refiere a biorefinerías del norte argentino. Es un proyecto muy grande, donde nosotros tendremos un módulo para trabajar con tubérculos y raíces«, explicó la ingeniera de la FACET.
Además, comentó que la facultad se encuentra realizando un voluntariado que consiste en vincular a los alumnos universitarios con el sector productivo perteneciente a Simoca y Concepción. «Esto consiste en que los alumnos se formen y puedan transmitir está información sobre buenas prácticas de manufactura a los feriantes y emprendedores de estos lugares», explicó.
Suena a Campo













