En 2021 el promedio, que abarca diferentes razas y categorías que van desde puros de pedigree, hasta controlados y generales, era de $390.000 por ejemplar. En igual período, el precio de la invernada pasó de un promedio de $240,60 en 2021 a $371,80 este año, registrando una variación del 55% interanual, menos de la mitad del incremento de valores que exhiben los toros.
LOS REPRODUCTORES, CON VIENTO A FAVOR
Este año confluyen dos factores que cambiaron la cara del negocio ganadero. Por un lado, la revalorización de la genética que, medido en pesos constantes, está más que duplicando los valores pagados un año atrás.
A partir de consultas, realizadas por la prensa, con consignatarios de hacienda que operan en NOA y NEA, en un año los valores de los reproductores superaron el 100%. Además de la mejora en la genética y la intención de los productores de mejorar sus rodeos, los ganaderos recurren a la compra en cabañas como refugio de valor.
A estos factores, el Rosgan agregó que también se percibe una caída en los valores del ternero, que a su vez, encarecen la relación de compra para el criador. Esta situación es más evidente cuando se recurre a un cálculo muy utilizado por los ganaderos: cuantos kilos de terneros se necesitan para comprar un reproductor.
Históricamente, los valores oscilaron entre 1.300 y 1.800 kilos de invernada, pero el avance imparable de las cotizaciones en los remates cabañeros y cierto freno que se percibe en el valor de los bovinos livianos cambiaron esa ecuación. Ahora, la cuenta indica que esta relación supera los los 2.300 kilos de invernada. (Infocampo)
