Productores viñateros y bodegueros de los Valles Calchaquíes quedaron en la quiebra luego de las últimas heladas tardías que arrasaron las viñas y dejaron sin vendimia a toda la zona.
Luego de haber hablado con el ministro de Desarrollo Productivo, Álvaro Simón Padrós, desde Suena a Campo entrevistamos a la presidenta de la cámara de bodegueros y viñateros de Tucumán, Silvia Gramajo, quien declaró: «estamos en situación de quebranto. No hay posibilidad absoluta de generar una vendimia para febrero y marzo. Se ha perdido toda la producción del valle calchaquí».
Además, no solo Tucumán se vio afectado, las zonas adyacentes como Catamarca, Santa María y Cafayate también sufrieron grandes daños. «Por eso, no hay posibilidad de conseguir uvas para bonificar«, aseguró Gramajo. Asimismo, indicó que «esto no se había dado nunca, por lo que es una catástrofe«.
A su vez, esto implica que «no habrá vinos tucumanos, por lo menos, por dos años».
Consultada por las pérdidas económicas que implicó este desastre productivo, Gramajo explicó que «rondan alrededor de los 500 a 600 millones de pesos». Esta cifra representa las 120 hectáreas viñateras de Tucumán.
Por otro lado, las heladas no sólo golpearon a la producción de viñas. También se vieron afectados frutales, nogales, y hortalizas. «Había mucha gente que tenía uvas para vender como fruta, o frutales como manzano, membrillo, ciruelas, damascos. Todas estas pérdidas seguramente serán cuantificadas por los técnicos en los próximos días«, dijo Gramajo.
Escasez de vino
La presidenta de la cámara de bodegueros expresó que «seguramente se va a sentir la escasez de vinos. Va a ser casi imposible que haya vinos luego de mayo del año que viene«.
Sin embargo, según Gramajo, el mensaje del gobernador en el día de ayer donde dijo que «no va a permitir que se cierre las puertas de ningún emprendimiento» fue tranquilizador. «Para nosotros es un aliciente, porque sino quedaría cerrada la ruta del vino tucumana. Así que esperamos una solución«, manifestó.
Una de las alternativas que se planteó para salir del paso, es que «cada bodega mantenga su stock de vinos y lo pudiera vender en el lugar donde está radicada su bodega«, indicó Gramajo y además planteó que sería indispensable que «vengan fondos de nación o de provincia para pagar los gastos de los empleados temporarios y permanentes, el gasto de la energía para el riego que es bastante oneroso y todo este tipo de costos de que vienen sin poder contemplar la posibilidad de tener la fruta».
Declaración de zona de desastre agropecuario
El pasado miércoles se declaró a Tafí del Valle como zona de desastre agropecuario, a través de un decreto provincial y una declaración en la legislatura tucumana. Esto «implica acceder a los beneficios que el ministro de economía, Sergio Massa, había anunciado con respecto a las heladas que sufrieron distintas provincias«, explicó.
Como pedido urgente, Gramajo dijo que «Hoy se necesitan recursos que nos ayuden, más que nada, a pagarle a los empleados. Porque la actividad de los viticultores no solo comprende a las bodegas, sino que tiene un contexto social y cultural en el lugar donde están insertas. Hay mucha gente que vive en el Valle Calchaquí y trabajan en la actividad vitivinícola. Va a ser muy difícil sostener la actividad y a los trabajadores», manifestó.
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