«Se aproxima la siembra de granos gruesos en nuestra zona y hay que conocer la calidad de las semillas«, comenzó diciendo la ingeniera agrónoma Cynthia Prado, del laboratorio de semillas de la EEAOC (Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres), en diálogo con Suena a Campo.
Asimismo, comentó que las semillas almacenadas vienen de una campaña con «bastante escasez de precipitaciones». Por lo tanto, estos granos o semillas «estuvieron con humedades bastantes bajas, lo que favoreció a la conservación y almacenamiento en la mayoría de los lotes, por lo que la calidad se ha mantenido», indicó Prado.
Estamos en el momento ideal para el análisis de calidad de semillas
La ingeniera aseguró que este es el momento indicado para realizar los análisis para determinar la calidad de las semillas a sembrar. «Uno no puede confiarse de lo que está a la vista para predecir qué calidad tiene esa semilla. Si o si, deben hacerse los análisis de calidad de semillas y que estén habilitados por el INASE y que trabajen de forma seria. Se debe tomar una muestra de los granos de los lotes que se hayan almacenado y llevar al laboratorio para saber a ciencia cierta cómo están esas semillas y evitar sorpresas al momento de la siembra, que ya está encima».
El vigor es el aspecto determinante en la calidad de las semillas
Consultada por los aspectos o variables que se debieran analizar, Prado indicó que lo mejor es conocer el vigor de las semillas, sobre todo en esta campaña, «porque se viene un año difícil«, dijo la especialista.
Además, Prado explicó que lo primero que se hace en el laboratorio, es analizar el poder germinativo: «Esto se hace bajo condiciones controladas, con luz, temperatura y todas las variables óptimas. Pero estas condiciones ideales que le damos en el laboratorio son muy poco probables de que ocurran en el campo. Es por eso que se necesita buscar una variable más profunda que me diga cómo se va a comportar ese lote de semillas en condiciones no tan favorables«. Por otro lado, «sabemos que en nuestra región las siembras son exigentes, donde la semilla se tiene que bancar condiciones muy estresantes«, señaló la ingeniera. Es así que el dato más preciso que predice el comportamiento bajo condiciones no óptimas sería el vigor de la semilla.
Asimismo, aseguró que en algunos casos «el cálculo de la densidad de siembra debería hacerse en base al vigor que tengan las semillas frente a las condiciones desafiantes de diciembre y enero que se puedan presentar».
Costos de los análisis
A su vez, Prado informó que el laboratorio de la EEAOC se encuentra realizando todos los análisis de calidad de semillas para los cultivos de la región. Asimismo, el laboratorio se encuentra habilitado para analizar 20 especies, y se trabaja bajo normas internacionales. «Ahora estamos con los cultivos de verano, a pleno con la soja y algunos de maíz. También estamos a pleno con poroto como plan b de la soja«. En cuanto a los costos, la ingeniera dijo que un análisis de poder germinativo ronda en el $2700 más IVA. En tanto, para soja sugirió hacer «si o sí poder germinativo más vigor», con un costo de $5000.
Por otro lado, destacó que este año «se está viendo mucho cultivo de cobertura o de servicio, vicia, centeno, y otras leguminosas como brassicaceae, y también mucho mungo».

Además, recalcó que desde el programa de mejoramiento genético de la Estación Experimental se están trabajando en nuevas variedades para los cultivos de verano. «También siguen en marcha la inscripción de nuevas variedades de poroto, garbanzo, mungo, y soja. Sobre todo, lo que se busca es que las nuevas variedades se adapten a las condiciones de nuestra región. Por lo que, los materiales son locales generados para nuestras condiciones ambientales«, finalizó.
Ana Luz Llobril – Suena a Campo













