Dos jóvenes ingenieros se animaron a la producción vitivinícola y crearon Antropo wines, la primera bodega urbana ubicada en San Salvador de Jujuy. Los protagonistas de esta historia son Luciano Peirone (Salta) y Sebastián Escalante (Jujuy), dos ingenieros agrónomos egresados de la UNT (Tucumán) y actualmente estudiantes de la maestría en vitivinicultura y enología de la facultad de UNCUYO (Mendoza).
En diálogo con Suena a Campo, ambos se definieron como jóvenes trotamundos: «estuvimos un tiempo en Tucumán, donde estudiamos agronomía. Al tiempo, nos fuimos a vivir a Mendoza para hacer experiencia vitivinícola. Luego, nos radicamos en Jujuy para emprender allí, porque es una provincia muy generosa con muchísimo potencial vitivinícola«, relató Sebastián Escalante.

Bodega con sistema mixto
En cuanto a Antropo wines, Escalante la definió como la única bodega ubicada en San Salvador de Jujuy. «Decidimos instalarnos aquí, porque la actividad es incipiente. Para darse una idea, Jujuy apenas cuenta con menos de 100 hectáreas de viñedos y no tenían bodega», indicó.
Así, la bodega cuenta con un sistema mixto. Esto es porque realizan el servicio de vinificación a terceros, «nos dan la uva y nosotros entregamos el vino envasado y con el corte que el cliente quiera». Por otro lado, «hacemos nuestra propia línea de vinos con uvas que seleccionamos de los productores jujeños», explicó Escalante.
En rigor, Escalante comentó: «Actualmente, en el mercado tenemos tres líneas de vinos: Dulce condena -blanco de torrontés y rosado de malbec, ambos dulces-. La línea Antropo, que es un blend de tintas -cabernet franc y cabernet Sauvignon, sin paso por madera-«.
En cuanto a la tercera línea, Luciano Peirone la definió como «un vino bastante loco«. El mismo, se llama lío de lías, un vino naranjo turbio de torrontés.
Asimismo, comentó que para este año 2023, «se sumarán dos tintos: un malbec y un malbec/ cabernet franc. Y además saldremos con el primer espumante de Jujuy realizado con el método tradicional«, aseguró Peirone.

El potencial vitivinícola de Jujuy
Los jóvenes ingenieros definieron a Jujuy como una provincia con un enorme potencial vitivinícola. Lo que representa «un gran desafío y ventaja para explotar la actividad», dijeron. «Básicamente, Jujuy se divide en dos regiones productivas: una parte baja que se llama Valles templados; y otra más alta que es la quebrada de Humahuaca. Ambas regiones tienen muchísimo potencial, dando estilos y tipos de vinos muy diferentes«, concluyó.
Ana Luz Llobril – Suena a Campo












