En el contexto actual, donde el cambio climático y la creciente demanda de alimentos plantean desafíos cada vez más significativos, la gestión del agua en la producción agropecuaria se vuelve un tema de vital importancia.
En diálogo con Suena a Campo, Ángeles Lesman, Coordinadora regional del Litoral de CASAFE (Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes), remarcó su visión y conocimientos sobre la importancia de la gestión del agua y las estrategias necesarias para una producción agropecuaria sustentable. «La producción agropecuaria tiene características distintivas o que le son propias y que la diferencian del resto de los sistemas productivos. Una de ellas es la de operar con seres vivos, por lo cual la producción se ajusta a los ciclos biológicos de cada especie. Esto implica, entre otras cosas, proveer los medios apropiados para el crecimiento y desarrollo de cada una de ellas, es decir, luz, nutrientes y agua. En el último tiempo, el agua, tomó especial relevancia por su escasez», dijo.

La región litoral se encuentra atravesando una bajante histórica del Río Paraná, es parte del 54,48% del país que transita el tercer año consecutivo de sequías, el Instituto Nacional del Agua sostiene que el panorama actual se mantendría hasta abril inclusive. En este contexto se hace preciso considerar al agua como un recurso finito, cuyos usos compiten entre sí. «Es muy necesario implementar en el territorio, las buenas prácticas en el uso de agua agrícola. Por un lado, están las prácticas que evocan a acciones desde la gestión o administración de las organizaciones agropecuarias; por otro, las que refieren a acciones técnicas agronómicas», preciso.
No existen medidas mágicas ni de rápido impacto, si en el camino se encuentras un conjunto de acciones que hace potenciar las buenas prácticas agropecuarias, desde la gestión previa, anticiparse a lo que nos vamos a enfrentar es clave. «Hay variables que no podemos controlar, como el clima. Pero sí sabemos, gracias a los informes del INTA o mapas, cuando va a llover y qué cantidad, entonces ahí nos preparamos mejor. Ahí es clave la selección de cultivo y para eso es importante conocer las necesidades hídricas de cada cultivo y el nivel de respuesta del suelo si se trata de un cultivo anual».
En cuanto a las acciones técnicas agronómicas, quizás la más importante esté relacionada al conocimiento de los suelos. «Su capacidad de uso, su clase, su índice de productividad, estructura y capacidad de retención; sabiendo esto podemos adecuar el manejo y las rotaciones a las características edafoclimáticas o evitar suelos desnudos para inhibir la evaporación de la humedad del suelo y proporcionar una mayor infiltración de agua en el perfil edáfico. También para evitar la pérdida de suelo por erosión eólica». “Es necesario incorporar cultivos de cobertura, actualmente redefinidos como de servicio. Estos cultivos mejoran las propiedades del suelo y favorecen una mayor biodiversidad. En consecuencia, incrementan la estabilidad del sistema de agricultura de conservación«, remarcó la entrevistada.
Uno de los aspectos que aún no fue explotado del todo a la hora de hablar de la gestión del agua, es lo relacionado a la tecnología. «Es necesario modernizarnos, adaptar nuestro sistema de riego para aumentar la eficiencia, ser ambiciosos para aplicarlo también al sector industrial. Para aquellos productores que no tienen sistema de riego, hoy en día el celular es mágico, a través de internet tenemos reportes que nos van anticipando lo que se viene. Existen muchas herramientas informáticas que nos facilitan estas acciones, hay software que manejan el nivel de riego de cada cultivo, hoy en día son más fáciles de utilizar, hasta con una sola aplicación», remarcó la especialista.
Es importante resaltar que la gestión del agua es una buena práctica agropecuaria y una responsabilidad compartida por productores, investigadores, extensionistas, prestadores de servicios (públicos y privados) y por supuesto, las comunidades. «Desde el sector agropecuario debemos velar por mantener y resguardar tanto la calidad como la cantidad de este valioso recurso. Debemos ser responsables, capacitarnos y difundir todo lo que tiene que ver con el agua«, finalizó Lesman.
(Fuente: Suena a Campo)












