En el contexto de condiciones ambientales atípicas y marcada sequía en la presente campaña de cultivos de granos en Tucumán, las malezas han surgido como un desafío adicional para los productores. En el episodio de hoy conversamos con el Lic. Sebastián Sabaté, Investigador y Jefe de la Sección de Manejo de Malezas en la EEAOC (Estación Experimental Agroindustrial “Obispo Colombres”), para conocer su visión sobre la problemática de malezas en este año y las estrategias necesarias para su control. «Venimos de tres temporadas complejas, pero la peor fue la del año pasado. Desde el punto de vista de las malezas se sintió en un principio de la campaña de una forma beneficiosa porque no llovió todo el invierno pasado, lo que hizo que haya poca presión de malezas«, dijo Sabaté en relación a las principales diferencias que observó en la problemática de malezas este año en comparación con temporadas anteriores. «Los productores pudieron hacer algunos manejos adecuados de barbechos en noviembre y diciembre, pero después se atrasaron las siembras, el estrés hídrico entre diciembre y enero afectó a malezas y cultivos, fue complejo«, añadió.
No hay dudas que las condiciones de sequía fueron un factor influyente para el cambio de rutina de los productores. «Cuando hay estos cambios ambientales notamos que no sucede lo que estamos esperando«, dijo y agregó: «Estamos acostumbrados a lo que emerge en cada especie, uno tiene el trabajo previsto, pero después eso no sucede. Hay cosas malas y buenas, la productividad de las malezas es baja y se produjeron pocas semillas, si queremos ver el vaso medio lleno«. Por otro lado, vale la aclaración del licenciado. «Las malezas son organismos vivos que dependen de las precipitaciones y la temperatura. Sobre marzo y abril hubo mucha humedad, por lo que se dio una explosión de malezas tardías de invierno y es lo que nos está costando ahora, porque nos vino un invierno húmedo, tenemos ese desafío por delante«, sentenció.
A pesar de la sequía, hay un tipo de maleza que predomina en los cultivos de granos de la provincia y que afectan sobre todo a un cultivo. «En establecimiento el maíz fue el más complicado, porque es el más sensible. La soja fue afectada por la competencia, al no haber exceso de agua- donde teníamos soja establecida, perdía la batalla contra la maleza. También hubo problemas de fitotoxicidad sobre los cultivos, cuando uno trabaja con herbicidas en condiciones pocos favorables para la aplicación, se ve poca actividad sobre la maleza y hay fitotoxicidad por el cultivo», advirtió.
Según explicó el licenciado, las campaña de cosecha se ve marcada por la irregularidad. «Nosotros tenemos un régimen hídrico con muchas precipitaciones hacia el oeste, que va cayendo hacia el este y la zona de Santiago, que sería el sector más golpeado. La mejor soja que se vio salió del área cañera, porque la actividad cañera en algunos lotes fue rotando con la soja, en esos casos arrojó buena soja, pero en zona de granos hubo soja que no se cosechó porque no daban los rindes«, reconoció.
Consultado por los diferentes métodos para el control de malezas, Sabaté, explicó que aunque la gran mayoría trabaja con métodos químicos, se está realizando un estudio para intentar controlar la maleza con productos orgánicos. «Otra opción son los cultivos de coberturas, es decir mantener con vegetación los lotes y hacerle competencia directamente sin darle espacio físico. Los controles mecánicos, tienen beneficios y contras, desde el punto de vista de la conservación del suelo, sin embargo, en los últimos años estamos desarrollando alternativas químicas que no son de síntesis, son los productos derivados naturales y se usan como herbicidas, en unos años tendremos una aparición en el mercado de muchos productos denominados orgánicos«, celebró el licenciado.
(Fuente: Suena a Campo)












