Llegar a mitad de año suele ser un momento propicio para detenerse y analizar el rumbo de la producción. En Tucumán, el primer semestre estuvo marcado por factores climáticos que condicionaron el desarrollo de varias actividades, especialmente la cosecha de caña de azúcar, mientras que otros sectores continúan adaptándose a un escenario económico y productivo cada vez más desafiante.
Desde la mirada institucional, la Sociedad Rural de Tucumán sigue de cerca la evolución de las distintas economías regionales y trabaja en iniciativas orientadas a mejorar la competitividad del sector. Su presidente, José Frías Silva (h), realizó un balance de la actualidad productiva de la provincia y destacó tanto las oportunidades como las preocupaciones que hoy atraviesan al campo tucumano.
Al referirse a la situación de la ganadería, Frías Silva explicó que, si bien algunos indicadores muestran mejoras, la realidad no es uniforme para todos los eslabones de la cadena. “Tucumán es una provincia muy marginal en lo que sería la producción ganadera a nivel nacional, pero sí es importante en el consumo. Hoy la actividad atraviesa momentos que muchos consideran beneficiosos, pero no es así para toda la cadena”, señaló.
Según explicó, el aumento en el valor de los terneros generó un alivio para algunos productores dedicados a la cría, aunque también elevó los costos para quienes realizan recría o terminación de animales.“El criador está teniendo buenos resultados por el salto en los precios del ternero, pero el costo de reposición es muy alto para un feedlot o para quienes hacen recría. Esto obliga a ser mucho más eficientes y a trabajar mejor en la conversión de alimento en carne”, afirmó.
La eficiencia productiva aparece hoy como una de las claves para sostener la rentabilidad en un contexto donde los márgenes son cada vez más ajustados y donde las decisiones de manejo tienen un impacto determinante sobre los resultados económicos.
Respecto al consumo de carne vacuna, Frías Silva destacó que Argentina continúa siendo uno de los países con mayor tradición ganadera del mundo, aunque reconoció que los hábitos alimentarios también vienen mostrando cambios.
“A pesar de que el consumo de carne vacuna está en uno de sus niveles más bajos, sigue siendo muy superior al de otras carnes como pollo o cerdo. El argentino es consumidor de carne vacuna por naturaleza”, sostuvo.
Uno de los acontecimientos destacados del semestre para el sector fue la realización de la Expo Otoño, organizada por la Sociedad Rural de Tucumán junto a la consignataria Hacienda Villaguay. El evento reunió a productores, técnicos y empresas vinculadas a la actividad ganadera.
“El tradicional remate de invernada ya está institucionalizado y este año decidimos darle un marco más amplio con una exposición y charlas técnicas vinculadas a los mercados y a la producción”, explicó.
La convocatoria superó las expectativas de los organizadores y permitió combinar capacitación, negocios y actividades recreativas para toda la familia. “Tuvimos muy buena respuesta de los productores y la sala estuvo llena durante las charlas. El viernes cerramos una jornada muy completa con un remate de 14.000 cabezas donde se vendió el 100% de la hacienda. Después, el sábado, realizamos actividades ecuestres y aparte campero. Estamos muy contentos con lo que sucedió durante esos dos días”, destacó.
Sin embargo, más allá de los buenos resultados obtenidos en la actividad ganadera, la principal preocupación de gran parte del sector agropecuario tucumano sigue siendo el impacto que tuvieron las lluvias persistentes sobre la producción agrícola.
La cosecha de caña de azúcar, una de las actividades más importantes de la economía provincial, presenta importantes retrasos respecto de campañas anteriores.
“El avance de cosecha está muy complejo por el clima. Si comparamos con la misma fecha del año pasado, vemos una disminución cercana al 40% en el avance de la zafra”, explicó Frías Silva.
La situación genera inquietud entre los productores, ya que una prolongación de estas condiciones podría afectar seriamente la capacidad de cosechar la totalidad de la producción. “Ojalá se pueda levantar el 100% de la caña y que no quede nada en pie. Tener caña sin cosechar sería un problema muy serio para los productores”, advirtió.
En paralelo a los desafíos productivos, la Sociedad Rural de Tucumán también impulsa proyectos destinados a modernizar procesos administrativos vinculados a la actividad ganadera. Uno de los más importantes es la digitalización del sistema de transporte de hacienda.
“Desde hace tiempo venimos trabajando para desburocratizar el sistema. Con la implementación de la caravana electrónica obligatoria creemos que existe una gran oportunidad para digitalizar el Documento Único de Transporte y facilitar todos los movimientos de animales”, explicó.
La iniciativa ya fue presentada ante autoridades provinciales y organismos vinculados al control sanitario y de seguridad. “Lo planteamos al Ministerio de Seguridad y también estamos analizando experiencias de provincias vecinas para avanzar hacia sistemas compatibles en toda la región del Norte Grande”, indicó.
Además, la entidad trabaja en la posibilidad de digitalizar el registro de marcas y señales, una medida que permitiría agilizar trámites y mejorar los controles.
“Creemos que la digitalización del registro de marcas también traería enormes beneficios para productores y organismos de control”, agregó.
Pensando en el segundo semestre, una de las grandes apuestas institucionales será una nueva edición de AgroSur, la muestra agrícola y de maquinaria que se desarrolla cada año en Concepción.
“AgroSur se realiza en agosto y representa nuestra gran exposición agrícola. Los stands ya están vendidos al 100%, lo que demuestra el interés que genera el evento”, señaló.
Además, destacó el acompañamiento del Gobierno provincial mediante beneficios impositivos para las operaciones que se concreten durante la exposición.
“Logramos conseguir la exención de Ingresos Brutos y Sellos para todas las operaciones que se realicen en el predio durante esos días. Estamos muy entusiasmados porque es una muestra que crece año a año y que los productores del sur esperan con muchas expectativas”, afirmó.
Para Frías Silva, el objetivo final de este tipo de encuentros es promover la incorporación de tecnología y mejorar la competitividad de las empresas agropecuarias. “El fin último es que el productor pueda incorporar tecnología y mejorar permanentemente su eficiencia. Ese es el camino para seguir creciendo y enfrentar los desafíos que vienen”, concluyó.













