La búsqueda de alternativas logísticas más eficientes se convirtió en uno de los grandes desafíos para las economías regionales argentinas. En un contexto donde los costos de transporte, la disponibilidad de rutas y la competitividad internacional son factores determinantes para acceder a nuevos mercados, el norte argentino comienza a mirar con mayor atención una opción que hasta hace pocos años parecía lejana: utilizar la costa chilena del Pacífico como puerta de salida hacia Asia y la costa oeste de América.
Ese será uno de los temas centrales de NOA Exporta, el encuentro organizado por Suena a Campo y SN Estudio Aduanero, donde Juan Ignacio Donoso, CEO de Puerto Caldera, expondrá las oportunidades que ofrece este puerto multipropósito de la Región de Atacama para transformar la logística exportadora del NOA.
Durante una entrevista previa al evento, Juan Ignacio Donoso explicó que Puerto Caldera atraviesa una etapa de crecimiento y modernización orientada a captar nuevas cargas provenientes tanto de Chile como del norte argentino, con el objetivo de convertirse en una alternativa concreta para productores, industrias y exportadores que buscan reducir tiempos, diversificar rutas y acceder con mayor eficiencia a los mercados del Pacífico.
«Puerto Caldera es uno de los puertos multipropósito de la Región de Atacama. Es un puerto público, lo que significa que cualquier empresa puede exportar a través de nuestras instalaciones. Al ser multipropósito tenemos la posibilidad de movilizar distintos tipos de carga y adaptarnos a diferentes necesidades logísticas», explicó el ejecutivo.
El puerto nació en 1992 impulsado por dos familias vinculadas a la actividad frutícola chilena. Tres décadas después inició una nueva etapa cuando el Grupo Marval asumió primero la operación y posteriormente la propiedad total de la terminal, poniendo en marcha un ambicioso proyecto de expansión que busca posicionar a Caldera como uno de los principales nodos logísticos del norte chileno.
«Hoy estamos desarrollando un plan para captar nuevas cargas y dejar de mover solamente fruta. Queremos convertirnos en una plataforma logística mucho más amplia para distintos sectores productivos», señaló Juan Ignacio Donoso.
La ubicación geográfica representa uno de los principales activos del puerto.
Conectado con Argentina a través del Paso Internacional San Francisco, Puerto Caldera ofrece una salida natural hacia el océano Pacífico para las provincias de Tucumán, Salta, Catamarca, La Rioja, Córdoba y San Juan.
Según explicó el CEO de la terminal, esa localización genera ventajas muy importantes frente a las rutas tradicionales que utilizan los puertos del Atlántico.
«La principal diferencia es la conexión mucho más directa con Asia Pacífico. Si un exportador quiere llegar a la costa oeste de Sudamérica, a la costa oeste de Estados Unidos o directamente a Asia, resulta mucho más eficiente cruzar la cordillera que navegar por el Estrecho de Magallanes o atravesar el Canal de Panamá», sostuvo.
Pero además existe otro aspecto que hoy adquiere especial relevancia.
Durante las últimas semanas, el prolongado cierre del Paso Los Libertadores como consecuencia de las condiciones climáticas volvió a poner en evidencia la necesidad de contar con rutas logísticas alternativas.
Para Juan Ignacio Donoso, el Paso San Francisco puede cumplir precisamente ese papel.
«Muchos exportadores están sufriendo porque llevan más de veinte días esperando poder cruzar por Los Libertadores. Contar con otra alternativa permite disminuir riesgos y evitar que toda la logística dependa de un único corredor», afirmó.
La propuesta no se limita únicamente a la fruta.
Aunque los cítricos tucumanos representan uno de los productos con mayor potencial para utilizar esta vía, el ejecutivo considera que prácticamente toda la matriz productiva del norte argentino podría encontrar oportunidades en Puerto Caldera.
«La minería tiene un enorme potencial. El litio que hoy sale desde Catamarca perfectamente podría exportarse por Caldera cuando los servicios estén completamente operativos. También pueden movilizarse insumos para la minería, fertilizantes y una enorme cantidad de productos agrícolas», explicó.
En ese sentido destacó que incluso la logística de importación podría beneficiarse.
Actualmente buena parte de los fertilizantes que utilizan los productores argentinos ingresan por puertos de la zona central de Chile.
La utilización de Puerto Caldera permitiría acercar esos insumos al norte argentino reduciendo distancias terrestres y optimizando los costos de distribución.
Los cítricos tucumanos también aparecen entre los productos con mejores perspectivas.
«Toda la producción frutícola de Tucumán podría utilizar perfectamente Puerto Caldera. Existe un volumen muy importante que podría comenzar a salir por esta vía», aseguró.
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la entrevista fue la capacidad disponible que posee actualmente la terminal.
Mientras numerosos puertos trabajan cerca de su límite operativo, Caldera dispone de un importante margen para incorporar nuevas cargas.
Aunque el volumen depende del tipo de mercadería movilizada, Juan Ignacio Donoso explicó que las instalaciones actuales podrían operar entre un millón y un millón y medio de toneladas anuales.
«Tenemos un potencial muy importante para seguir creciendo y captar nuevos negocios. La infraestructura disponible nos permite pensar en un fuerte incremento del movimiento de carga», indicó.
La posibilidad de reducir tiempos y costos constituye otro de los argumentos que el ejecutivo considera centrales para atraer a las empresas del NOA.
Puerto Caldera se encuentra aproximadamente 200 kilómetros más cerca que otros puertos chilenos actualmente utilizados por buena parte de los exportadores argentinos.
«Esa diferencia naturalmente debería traducirse en menores costos logísticos y en un ahorro de tiempo para quienes exportan hacia los mercados del Asia Pacífico», explicó.
No obstante, aclaró que ese proceso será gradual.
Según detalló, el principal desafío consiste en consolidar un volumen inicial de exportaciones que permita atraer servicios marítimos regulares.
«Primero tenemos que construir la ruta. Cuando aparece la carga, llegan los servicios y luego comienzan a consolidarse también las importaciones. Es un proceso que requiere planificación y trabajo conjunto entre el sector privado, las navieras y los operadores logísticos», señaló.
Precisamente con ese objetivo, Puerto Caldera impulsa un importante programa de inversiones que busca transformar completamente su capacidad operativa durante los próximos años.
Actualmente la terminal puede recibir buques alimentadores, conocidos internacionalmente como feeders, que conectan con los grandes puertos donde operan los buques oceánicos de mayor porte.
Sin embargo, el plan de expansión apunta a un objetivo mucho más ambicioso.
«Estamos desarrollando un proyecto para construir un nuevo sitio de atraque que permita recibir directamente buques de línea. Eso nos dará la posibilidad de conectar en forma directa con los grandes mercados internacionales sin depender exclusivamente de otros puertos», explicó Juan Ignacio Donoso.
Mientras esa infraestructura se desarrolla, la empresa ya mantiene conversaciones con distintas navieras para comenzar a operar nuevos servicios durante el próximo año.
El objetivo es que tanto exportadores chilenos como empresas del norte argentino puedan contar cuanto antes con una nueva alternativa logística.
Para el CEO de Puerto Caldera, el contexto actual presenta una oportunidad histórica.
Durante muchos años el Paso San Francisco tuvo un funcionamiento limitado y permanecía abierto solamente en determinados períodos del año.
Hoy esa realidad cambió gracias al trabajo conjunto realizado por ambos países.
«Hace apenas tres años era un paso irregular. Hoy funciona de manera mucho más estable gracias al esfuerzo realizado por las autoridades argentinas y chilenas. Eso cambia completamente el escenario logístico para el norte argentino», destacó.
De cara a su participación en NOA Exporta, Juan Ignacio Donoso adelantó que buscará transmitir un mensaje muy concreto a las empresas de la región.
Más que presentar únicamente un puerto, pretende mostrar una oportunidad estratégica para diversificar la logística exportadora y preparar al NOA para una inserción cada vez más fuerte en los mercados del Pacífico.
«Quiero invitar a todos los exportadores, productores y empresarios a que conozcan esta alternativa. Vamos a responder todas sus dudas y mostrar que hoy están dadas las condiciones para comenzar a utilizar una ruta que puede cambiar la forma en que el norte argentino se conecta con el mundo. Tanto el Paso San Francisco como Puerto Caldera están dando pasos muy importantes y creemos que ya está todo sembrado para empezar a cosechar en el corto plazo», concluyó Juan Ignacio Donoso.













