Ante el aumento de las temperaturas comenzaron a aparecer las plagas que afectan a los cultivos de invierno. Sobre este tema charlamos con el Ing. Augusto Casmuz de la Sección de Zoología Agrícola de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
«Lo que venimos observando en los lotes de garbanzo es que en las últimas semanas se ha manifestado un plaga muy importante que es la oruga bolillera (Helicoverpa gelotopoeon Dyar). En este caso el productor debe tener en cuenta que estos insectos afectan principalmente los órganos reproductivos del cultivo, tanto el cascabullo como los granos, por lo que tiene un impacto directo en el rendimiento y la calidad», explicó Casmuz este mediodía en nuestro programa que se emite por LV12.
«El productor debe tener en cuenta que un escenario de altas temperaturas y baja humedad relativa es muy favorable para el desarrollo de esta plaga. Por eso en la medida que estas condiciones persistan irá aumentado su presencia en los lotes implantados con garbanzo», advirtió.
En este sentido, remarcó que «es clave que los productores comiencen a hacer monitoreos en el cultivo porque el momento en el cuál se detecta es fundamental para poder hacer un control efectivo». El manejo de esta plaga, según explicó, sólo se logra aplicando el insecticida en el momento correcto, ya que cuando el cultivo se encuentra formando cascabullos, la plaga los perfora y se introduce en los mismos para comer el grano.
«Si el productor no detecta la oruga antes de que eso ocurra, luego será muy difícil de controlar», aseguró. Teniendo en cuenta esto, desde la EEAOC se recomienda aplicar productos residuales, que continúen actuando en las diferentes camadas de floración del cultivo.
Con respecto al trigo, el especialista dijo que principalmente se detectó presencia de pulgones de la espiga, que tienen un impacto muy importante sobre el rendimiento, pero que en líneas generales en gran parte del área triguera se ha observado una baja cantidad de este tipo de pulgones.
«Lo que el productor debe tener en cuenta, especialmente en la etapa en la que emerge la espiga, es revisarlas para constatar si se detecta la presencia de esta plaga y lo que recomendamos, en caso de que se observe entre un 10 y 15% de espigas colonizadas, es hacer un tratamiento químico. En fases más avanzadas de la espigazón, la incidencia de los pulgones es menor, pero el productor debe seguirlas de cerca porque todavía pueden ocasionar un impacto en el rendimiento».
Además recomendó prestar atención a la presencia de enemigos naturales de esta plaga durante los monitoreos, ya que podrían sustituir el control químico.
Campaña 17/18
Consultado sobre las previsiones de cara a la próxima campaña de granos gruesos, explicó que las heladas son un factor que podría influir en las plagas que afectan a los cultivos de verano.
«Heladas fuertes como las que tuvimos en el mes de julio cortan el ciclo de muchas plagas, por lo que podemos presumir que el arranque de la campaña gruesa será un poco más tranquilo. Si más adelante se presentan condiciones de estrés hídrico y altas temperaturas, en el inicio, el productor deberá prestar atención a la aparición de orugas bolilleras. En la etapa reproductiva de la soja seguramente habrá emergencia de picudo, por lo que el productor tendrá que planificar un esquema de manejo para estar preparado cuando se presente el problema», recomendó.
En los lotes sembrados con variedades de soja convencional, advirtió que seguramente habrá presencia de orugas defoliadoras, donde es fundamental realizar monitoreos y hacer aplicaciones en el momento indicado.
«En el caso del maíz, hay que estar atentos al gusano cogollero que ha incrementado su presión en las últimas campañas, debido a que son muy pocos los eventos en maíz que controlan de forma efectiva esta plaga», concluyó.











