La plaga de langostas continúa en expansión y según trascendió, los productores están molestos por la demora en la respuesta que les brinda el Senasa a sus denuncias. Sobre este tema charlamos en nuestro programa de hoy con el prosecretario de la Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor) Roberto Palomo, quien se mostró muy molesto por la falta de celeridad con la que se está atendiendo esta problemática. En este marco, el ente sanitario ha convocado a una reunión para el día de mañana.
“Hace ya tres años que se viene agravando el problema de las langostas. Uno de nuestros socios, que produce en la zona cercana a Pozo Hondo, se vio muy perjudicado porque le devoraron 400 hectáreas sembradas con trigo”, dijo Palomo a modo de introducción, pero aclaró que esto fue errático, ya que las langostas no están en un estadio en el que sean voraces. De todos modos, fue a partir de ese ataque que desde la asociación organizaron un encuentro para elaborar un protocolo de acción, para evitar situaciones similares.
“En esa reunión decidimos hacer un fondo común entre los socios que nos permita tener insecticida en stock con distintas empresas de agroaplicaciones y poder hacer los controles necesarios, independientemente de dónde se asiente la manga” comentó, y agregó que en el protocolo de acción el primer paso es dar aviso al Senasa, luego comunicarlo al resto de los socios de Apronor y por último realizamos la aplicación por cuenta privada- independientemente de la respuesta que Senasa dé ante la denuncia -.
“El Senasa cuenta con productos para hacer las aplicaciones en la zona de Las Cejas, pero según el registro que tenemos, la única que hicieron fue la semana pasada a 1 kilómetro de Estación Aráoz, porque se asentó la manga en el pueblo. Seguramente recibieron muchas denuncias y por eso se hizo el control, pero en campos de productores aún no hemos recibido asistencia, por lo menos los que formamos parte de Apronor”, afirmó.
En este marco, comento que “ayer los ánimos entre los productores estaban muy caldeados”, ya que según informó, estuvieron todo el domingo monitoreando el movimiento de una manga que pasó por la zona de La Virginia que se dirigía hacia el Noroeste. Detalló que las langostas que encontraron son adultas, voladoras, que están copulando para desovar y que según sus cálculos la manga ocupaba alrededor de 1.000 hectáreas.
“Nosotros consideramos que si no bajamos las poblaciones ahora, durante el verano, vamos a tener grandísimos problemas, ya que cada hembra pone hoy cerca de 50 huevos y esas crías estarán en etapa de saltona cuando estemos en plena campaña de granos gruesos”, explicó. “Esta situación se viene agravando año tras año. Nosotros seguimos este tema desde el 2015 y como no se vienen tomando las medidas de acción, ni realizando los controles necesarios, es que hoy nos encontramos con una situación que se está escapando de las manos”, aseguró preocupado el dirigente de Apronor.
Mientras tanto, desde Senasa aseguran que están llevando a cabo los controles y acciones pertinentes para contener la situación. Consultado sobre cuáles son los trabajos que aún están faltando realizar por parte del ente sanitario, Palomo respondió que lo que se sabe es que la entidad cuenta con los productos necesarios para hacer el control, pero considera que falta la decisión de realizar las aplicaciones. “Quizá tenemos una diferencia de criterio, ellos piensan que no es necesario controlar ya que las langostas no están provocando grandes daños actualmente y nosotros consideramos que hay que disminuir ahora la población, antes que se multiplique”.
“La manga que monitoreamos este domingo, tenía un tamaño inusitado si lo comparamos con lo registrado en otras campañas, entonces pensamos que algo pasa. Creemos que no se han tomado en años anteriores las medidas necesarias de control y por eso hoy el problema tiene esta magnitud”, sentenció y agregó que este no es un problema complejo, sino muy simple desde el punto de vista de los trabajos que deber realizarse para hacer el control. “Nosotros como asociación sentimos que estamos ocupando el espacio del Estado, porque muchas veces tomamos la decisión de aplicar en terrenos fiscales o en cunetas. Por ejemplo en este momento se debería realizar una aplicación en la zona de Punta del Agua, donde termina el Río Tajamar, pero esto implica un riesgo para nosotros porque si no interviene el Estado podemos estar provocando un daño. No es un capricho de los productores querer que intervenga el Senasa, sino que tienen que ser ellos los que coordinen estas tareas”.
A partir del malestar de los productores, las autoridades de Senasa decidieron convocar a todos los interesados a participar de una reunión mañana a las 9 de la mañana en la sede del organismo en Haití 117.
“Convocaron a la reunión porque llegaron a sus oídos los comentarios sobre lo poco satisfechos que estamos los productores con su desempeño. Por supuesto que vamos a participar, pero creemos que lo que hace falta es tomar una decisión sobre las acciones que se deben realizar”, concluyó.
Por su parte desde Senasa dijeron a Suena a Campo que “lo que más les interesa es escuchar los reclamos de los productores” y adelantaron que durante el encuentro que se realizará mañana las autoridades comentarán cómo se trabaja, cuál es la cantidad de equipos distribuidos en la provincia y las dificultades que se presentan a la hora de combatir la plaga. Por otro lado se tratará la Ley N° 27.233 (ley Senasa) que estipula que la responsabilidad primaria para control de plagas es de los productores. Por último se buscará acordar nuevos y más directos canales de comunicación entre la entidad y los productores.











