A poco de finalizar la molienda 2017, Suena a Campo conversó con el Ing. Otto Gramajo, titular del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (CACTU), quien realizó un balance de la campaña y reiteró que los productores aún no participan del negocio de biocombustibles.
«Tendremos un cierre de zafra bastante temprano, que estaba previsto desde el comienzo de la campaña. Hubo pérdidas de caña que se deben principalmente a la sequía y hubo menor rendimiento sacarino como consecuencia de las heladas, por lo que con mucha suerte la producción total alcanzará entre 1.250.000 y 1.300.000 toneladas de azúcar equivalente, (que incluye la producción de alcohol)», comentó Gramajo en comunicación con nuestro programa de radio.
«La baja en la producción de azúcar ha provocado que los precios mejoren sustancialmente, por cuestiones de oferta y demanda», explicó y recordó que el año pasado el valor de la bolsa de 50 kilos estuvo en el orden de los $350 y este año osciló entre $400 y $450.
«La mejora en los precios permitió a los cañeros pagar su cosecha sin tener que vender toda su azúcar. Esta restricción, junto a los otros factores llevaron a que la bolsa alcance un valor de $500. Si bien este monto no llega a pagar todos los costos, especialmente en el caso de los productores medianos y chicos, el cambio respecto al inicio de la zafra 2016 representa un cambio sustancial», aseguró. En este sentido, respecto a los excedentes, Gramajo explicó que este año prácticamente no habría que exportar, o se exportará muy poco, y este es otro factor que contribuye a la mejora del precio.
Producción de bioetanol
Consultado sobre la producción de alcohol, Gramajo explicó que muchas toneladas de caña que estaban destinadas a azúcar para consumo, deberán finalmente ser utilizadas para fabricar etanol, ya que de otra manera se incumpliría la meta de producción que es de 480.000 mt2 aproximadamente.
«Aún no hicimos un relevamiento, pero según lo que hemos podido conversar con algunos productores, éstos no han recibido nada en concepto de producción de etanol. Hasta ahora sólo recibimos el beneficio indirecto que se dá por la caída de las toneladas destinadas a exportación, pero los industriales disfrutan de éste y además de las ganancias que genera la producción de etanol en forma directa», dijo y recordó que el biocombustible cuenta con un precio «muy bueno» que es pagado por el Gobierno Nacional. «Hasta ahora tenemos algunas diferencias con los industriales, ya que no nos ponemos de acuerdo respecto a los costos de producción. Creo personalmente que será el gobierno quien deba laudar estas diferencias, algo que es muy sencillo, ya que en otras partes del mundo, inclusive en Brasil sabemos cuáles es la participación que tienen los cañeros en este negocio. Es cuestión de conversar y ponerse de acuerdo».
Respecto a la rentabilidad que pudo obtener el productor en la presente Zafra, el titular de CACTU afirmó que efectivamente mejoró respecto a campañas anteriores, pero no compensa el deterioro económico que sufrió el productor desde el 2010 hasta el 2016, por los que los cañeros chicos y medianos aún no se han recuperado completamente. «El deterioro que han producido esos años en los que el cañero tuvo que implementar una economía de guerra, dan hoy como resultado que el 60% de los cañaverales estén envejecidos y este año, sucedieron las heladas tempranas y no se pudo renovar como se esperaba», comentó y dijo que para la zafra 2018 puede esperarse que vuelva a haber faltante, tanto de caña como de azúcar, dependiendo de la evolución del clima y las lluvias.










