El vicegobernador de Chaco, Daniel Capitanich, criticó la decisión del Gobierno nacional de abrir la importación de carne de cerdo proveniente de los Estados Unidos, debido a que «impacta directa y negativamente en el sector productivo porcino argentino».
«Afectan a sectores productivos que no reciben apoyo del Estado nacional», argumentó Capitanich, quien sostuvo que «desde el Chaco sumamos nuestro descontento y protesta junto a los productores porcinos de todo el país».
Consideró que la apertura de importación de carne porcina estadounidense «es una nueva afrenta hacia los sectores productivos que no reciben el apoyo financiero del Estado nacional que necesita para su desarrollo».
Capitanich recordó que «el país lleva varios años intentando que ingrese la carne vacuna a los Estados Unidos y tiene un fallo a favor en la Organización Mundial de Comercio (OMC) que le da el visto bueno para exportar a ese mercado».
«La carne porcina argentina todavía no pudo exportarse a Estados Unidos y ahora es parte de una negociación bilateral donde Washington pretende imponer sus propias condiciones comerciales», adujo.
El vicegobernador lamentó que la medida «pusiera fin a una veda de casi 25 años, ya que desde 1992 no se importa carnes porcinas de ese país debido a las restricciones sanitarias impuestas por Argentina».
«En Estados Unidos existe la enfermedad denominada síndrome disgenésico y respiratorio (prrs) mientras que la Argentina se encuentra libre; se caracteriza por defectos reproductivos de las cerdas y crisis respiratorias en lechones y cerdos en crecimiento», indicó.
Por último, Capitanich consideró que «la habilitación de importaciones complica aún más la subsistencia y continuidad de una producción que se debería estimular antes que sumarle la propia competencia de otro país».
FUENTE: Agritotal











