Uno de los desafíos que enfrenta la avicultura moderna, es el manejo integral de las camas, no sólo por el manejo en sí, sino también por las problemáticas sanitarias que esto conlleva. Si bien, gran proporción de los sistemas de producción, siguen siendo los mismos de siempre, en galpones convencionales y ambientes no controlados, no podemos negar el advenimiento e instalación de nuevas tecnologías de producción, con ambientes controlados y variables de producción mucho más sensibles en cuanto a manejo y adecuado desempeño de las aves. Es allí en donde la calidad y el manejo de las camas juegan un papel fundamental para lograr dicho objetivo.
Sin dejar de lado los “residuos” originados por la producción, en los cuales las camas son en gran parte un problema, en cuanto a su disposición final y mano de obra necesaria para retiro y traslado.
Está comprobado que la calidad de la cama afecta la expresión del potencial genético de las aves, debido a su continuo y estrecho contacto. El manejo de la cama debería ser tan importante como la ventilación, la nutrición, el programa de luz, la calidad del agua y la eficiencia del programa sanitario; sin embargo, existe poca información publicada al respecto a pesar de las experiencias realizadas en campo.
Se define a la cama como aquel material que se utiliza para distribuir sobre el piso de los galpones con el fin de brindar confort y un desarrollo adecuado de las aves.
Sus principales funciones son:
- Absorber la humedad
- Regular la temperatura
- Evitar la adherencia de excrementos
- Favorecer su desintegración
- Facilitar la limpieza.
- Aislar al ave del piso, haciéndolo más confortable.
Las funciones antes mencionadas son indispensables en la crianza de aves, dado que la absorción de humedad por parte de la cama permite regular mejor la temperatura ambiental, como así también evita el desarrollo de microorganismos, ya que muchos de estos se desarrollan en condiciones de humedad y temperaturas elevadas.
Una buena cama permite regular la temperatura del pollito los primeros días dado a su condición de poiquilotermo, debe tener por lo menos 15 cm de cama para que la aislación sea efectiva. Es importante en todo el ciclo productivo la calidad de la cama, pero se la considera vital en los primeros días de la crianza ya que la maduración del aparato digestivo e inmunitario se da en este momento, cuanto mejor podamos manejar la temperatura, más efectivo es el uso de los recursos permitiendo al final del ciclo productivo mejores resultados económicos.
Las camas que se utilizan en la actualidad se las considera orgánicas en su composición, esto permite que, al momento de la eliminación de la misma, no se la considera un efluente, dado que es insumo de otras cadenas productivas. La fácil desintegración de la cama permite su incorporación a la tierra, considerándose un subproducto de la cadena avícola. Las camas utilizadas actualmente permiten que no se adhiera la materia fecal de las aves al piso, siendo esto muy importante al momento de la limpieza de los galpones ya que permite facilitar el oreo de las zonas húmedas.
Condiciones que debe cumplir una cama
- Fácil obtención: ligada a la estación de año y zona geográfica, serán las materias primas que disponemos para utilizar.
- Económica: el aumento de la producción y la mayor demanda incrementó los costos de la materia prima, lo que lleva a un análisis económico más exhaustivo por parte del productor a la hora de reemplazar totalmente las camas.
- No se debe apelmazar: para facilitar el manejo y proveer mayor confort a las aves, muy ligado al bienestar animal y mejor performance productivo.
- Absorbente, esponjosa, aislante: para lograr un mejor ambiente, mejor control de la temperatura del galpón y evitar posibles problemas sanitarios.
Materias primas más utilizadas
Teniendo en cuenta la disponibilidad y los costos de las mismas, será la materia prima a utilizar. En nuestro país, por costo, disponibilidad y calidad la cáscara de arroz es la más empleada, también se utiliza cáscara de girasol, viruta, cáscara de maní entre otras.
Reutilización de cama
Es una práctica muy común en muchas granjas, debido a escasez de materias primas, elevado costo de las mismas, y en ocasiones ante tiempos de descanso acortados que obligan al productor a reutilizar la cama. En cuanto al manejo de los residuos avícolas y minimizar el impacto ambiental es clave un buen control sanitario y adecuada disposición final. Es importante destacar que, si ha ocurrido un episodio sanitario en la granja, la cama no deberá ser reutilizada.
Importancia de la cama en la epidemiología de algunas enfermedades
La reutilización de la cama puede ser una fuente potencial de transmisión de patógenos como Gumboro, Reovirus, Adenovirus, y anemia infecciosa. Otras enfermedades que se diseminan fácilmente en camas contaminadas son la influenza aviar, laringotraqueitis, bronquitis infecciosa, dermatitis gangrenosa, botulismo y salmonelosis, además de hongos y parásitos (coccidias). Por lo tanto, muchos expertos en el área recomiendan la limpieza y remoción total de la cama después de cada campaña, toda vez que los efectos adversos de su reutilización se incrementan con un mayor nivel de uso.
Manejo de camas de reuso
Son varios los procesos y las herramientas que disponemos para manejar camas de reúso, sin embargo, cuando se trata de tiempos de tratamiento y costos de los mismos, el productor opta por lo más conveniente en cada caso. Podemos dividirlos básicamente en, tratamientos biológicos y químicos. Dentro de los tratamientos biológicos tenemos la fermentación que es un proceso natural de descomposición de la materia orgánica en un ambiente anaeróbico. El aumento de la temperatura y la disminución del pH de material de cama como resultado de la actividad microbiana destruyen a las principales bacterias de importancia avícola. Así, camas reutilizadas y fermentadas presentan menor contaminación que una cama nueva. El amontonamiento profundo de la cama para la fermentación anaeróbica aumenta la temperatura debido a las reacciones químicas de degradación orgánica que ocurren en un ambiente cerrado.
Puede optarse por un tratamiento químico con cal, que consiste en la aplicación de 3,5 kg de cal por metro pudiendo disponer las aves al cabo de 2 a 3 días de la aplicación de cal.
Análisis de cama
Muy útiles para tener información sobre la calidad y seguridad de la cama que estamos ingresando a la granja, al tener un estrecho contacto con las aves, la cama cumple un papel fundamental en el reservorio y trasmisión de enfermedades, como nombramos anteriormente.
Los análisis más utilizados son:
- Físico químico: pH, temperatura y materia seca.
- Microbiológico: UFC/ g de bacterias gram negativas, UFC/g mesófilos aeróbicos totales, coccidios.
El aumento vertiginoso de la producción avícola, sumado a los riesgos sanitarios, seguridad ambiental y costos de producción, hacen que la calidad y seguridad de las camas cobre cada vez mayor importancia dentro de las variables existentes para lograr un eficiente desempeño de las aves.
Son muchas las herramientas con las que contamos para producir cada vez más y mejor, reduciendo los riegos sanitarios; está en los productores y técnicos del sector, aplicar estas medidas para minimizar riesgos y bajar costos.
Pero las nuevas tecnologías exigen mayor capacitación y estudio para llegar a lograr el objetivo productivo por el cual fueron instauradas. La reutilización de camas es una práctica viable y segura, siempre que sean aplicados tratamientos eficientes para minimizar el riesgo sanitario.
Ing. Zoot. Guido Gomez Proto
FUENTE: Engormix











