Tras los monitoreos que realizados por las distintas instituciones involucradas en el Programa Nacional de Prevención de HLB (PNPHLB), se detectaron numerosos ejemplares de mirto (Murraya Paniculata). Esto evidencia que el común de la población desconoce la peligrosidad que representa esta planta para la actividad citrícola nacional. Es por ello muy importante realizar todo lo que se estime necesario para comunicar, de manera eficiente, de qué se trata el Huanglongbing (HLB) y cómo debe actuar el ciudadano para evitar que esta peligrosa enfermedad bacteriana afecte a la citricultura.
La Coordinación del PNPHLB a nivel nacional, actualizó el estado de situación de la enfermedad en el país. Se informó que, desde la primera detección en Argentina en el año 2013, hasta el presente, se llevan contabilizadas más de 200 plantas (ubicadas en arbolado urbano o traspatio o bien en quintas comerciales) en las que se detectó la presencia de la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus, tanto en ejemplares de mirto como de cítricos. Los casos positivos se dieron en las provincias de Misiones, Chaco, Formosa y Santiago del Estero, por lo que desde el Programa se procedió a aplicar el plan de contingencia correspondiente.
En el año 2009, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dictó la Resolución 447/2009 en la que se prohíbe la producción, plantación, comercialización y transporte de mirto en todo el territorio nacional, por lo que resulta necesario instar la erradicación y sustitución de dicha especie en regiones citrícolas a fin de prevenir la dispersión de HLB.
Ante esta situación, la Estación Experimental Agroindutrial Obispo Colombres (EEAOC), a través del Programa Citrus recuerda que el HLB es una enfermedad devastadora, considerada como la más importante que afecta a la citricultura a nivel mundial y para la cual aún no se conoce cura alguna. Por ello, la prevención es la mejor herramienta que se dispone en la actualidad para enfrentarla.
Nuestra provincia ostenta hoy la mejor calificación fitosanitaria para este problema, ya que se encuentra libre tanto del insecto vector (Diaphorina citri) como de la enfermedad. Lograr mantener dicho estatus es el gran desafío que debemos asumir todos los tucumanos, plantearon los funcionarios y técnicos consultados.
Ante ello, la Estación recuerda a la población, abstenerse de traer material cítrico (plantas, yemas, frutas sin proceso, etc.) o plantas de mirto de otras regiones del país o del exterior. Las plantas pueden estar enfermas, sin presentar síntomas visibles o ser portadoras del insecto.
No plantar Murraya en el interior de las casas o en el arbolado urbano, por ser el huésped preferido del vector, y si tienen una planta, denunciarlo ante el SENASA para que puedan proceder a su eliminación y posterior renovación con otra planta ornamental.
En diferentes reuniones que se vienen realizando en Tucumán, como en otras provincias, sobre la problemática de HLB se viene trabajando en diversos aspectos como ser la mejora y puesta a punto de diferentes puestos fijos como 7 de Abril y La Florida, donde ya comenzaron diferentes obras, a lo que se suma la presencia de barreras móviles, sobre todo las que trabajan dentro del convenio de la Asociación Tucumana de Citrus (ATC) y el Gobierno de Tucumán que ayudan a las que el SENASA también puso operativas en las calles.
Se viene trabajando en diversos planes de acción tendientes a mejorar el resto de las barreras fijas, en ampliar los monitoreos intensivos en las provincias citrícolas y/o vecinas, y en mejorar los planes de comunicación y divulgación de la enfermedad en las diferentes provincias con la colaboración de los estados provinciales, instituciones de investigación y sector privado.
En cuanto a los productores, además de lo antes mencionado, se les recuerda que es obligatorio utilizar plantas provenientes de viveros certificados por el SENASA e INASE con su correspondiente documentación”, y que el monitoreo de las quintas es clave para detectar el insecto vector de la enfermedad. Para ello, la Sección de Zoología Agrícola de la EEAOC brinda capacitaciones gratuitas en el reconocimiento del insecto y coordina una red de trampeo que, actualmente, abarca más de 3.200 trampas, distribuidas en todas las localidades citrícolas de Tucumán y zonas de influencia (Metán-Salta).
Es muy importante que, ante la aparición de síntomas sospechosos de la enfermedad en plantas cítricas, el productor se ponga en contacto con técnicos de instituciones de investigación agrícola para ser asesorado. A tal fin, la Sección Fitopatología de la Experimental brinda la posibilidad de realizar diagnósticos de laboratorio sin cargo. También analizan muestras sospechosas, se lleva a cabo capacitaciones sobre reconocimiento de los síntomas de la enfermedad y el insecto vector y el asesoramiento sobre sistemas de monitoreo del mismo, a través de “trampas amarillas”.
FUENTE: La Gaceta










