El Gobierno le aprobó ayer a Brasil un nuevo modelo de certificado sanitario para la venta de carne vacuna deshuesada. En los hechos,si bien el vecino país ya estaba enviando carne bovina a la Argentina, es una posibilidad para que pueda aumentar sus ventas si le conviene.
En 2012, tras dos años de demora en reconocer un caso de vaca loca ocurrido en realidad en 2010, Brasil, el principal exportador del mundo, sufrió el cierre temporal de varios mercados.
En efecto, según los datos oficiales, de Brasil vinieron 3433 toneladas peso producto en 2013, fueron 2376 toneladas en 2014, 2257 toneladas en 2015, 1999 toneladas en 2016 y 652 toneladas en lo que va del año. Es el 0,02% de toda la carne que se produce en la Argentina.
«Volvieron a presentar certificados sanitarios y se les dio; es una reapertura», explicó una fuente del Senasa. «Antes se importaba, pero cuando fue lo de la vaca loca dejaron de presentar los certificados. Para la OIE (hoy Organización Mundial de Salud Animal) fue un caso insignificante lo que tuvieron», agregó la fuente oficial.
Víctor Tonelli le dijo que, «en el marco del Mercosur, es inexorable» que la Argentina le conceda esto a Brasil. «Es un compromiso político. Más que carne fresca, puede venir (la importación) para industria», expresó.
«Brasil ya estaba abierto y lo único que se hizo fue sacar un requisito que tenían en la presentación de la documentación», indicó, por su parte, Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes Ciccra). «Es poco lo que ingresa; tienen mercados que pagan más que la Argentina», agregó.
Hoy los precios en la Argentina son más altos que en Brasil. Mientras aquí el kilo en gancho ronda los 3,50 dólares el kilo, en el vecino país se ubica en 3 dólares el kilo.
FUENTE: La Nación











