La industria vitivinícola y cervecera reaccionó con indignación contra el anuncio de reforma tributaria por parte del ministro de Hacienda, Nicolás Duijovne, en la parte del proyecto prevé un aumento en la alícuota del impuesto interno a los vinos, sidras y champaña de 0 a 17% y de las cervezas del 8 al 17%. En ese marco, productores repudiaron la medida al tiempo que aseguraron que el efecto será la «suba de precios».
«Van a destruir a los productores de vino; nos prometieron otra cosa», señaló Eduardo Sancho, presidente de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas (Fecovita) en diálogo con radio La Patriada.
Consideró que es muy grave la situación que se plantea con la reforma impositiva. «Tenemos esperanzas que esto se revise en forma urgente, tanto el presidente Mauricio Macri como el ministro Marcos Peña han expresado que hemos entrado en una etapa de consenso y esperemos que se cumpla. Estas medidas significan un golpe tremendo a la vitivinicultura», destacó.
Además, aseguró que «si estas medidas se aplican, la industria del vino va a desaparecer» y que «el productor vitivinícola va a dejar de existir».
En tanto, José Alberto Zuccardi, presidente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), afirmó a radio El Mundo que la reforma es «irreal» y agregó que la naturaleza del impuesto interno tiene como objetivo «deprimir su consumo».
«La producción de vino emplea muchísima mano de obra y hoy paga impuesto al valor agregado. Rechazamos de plano este impuesto interno», concluyó.










