El seguimiento de medidas de prevención para el control de mastitis en los tambos ha reducido la prevalencia de infecciones intramamarias; aun así, el control de moscas ha sido dejado de lado. Muchos productores implementan el control de moscas para reducir la población de insectos en el tambo. No obstante, estas medidas no son aplicadas específicamente para reducir mastitis en vacas y vaquillonas.
En nuestra región la temporada de moscas empieza en septiembre-octubre y sigue durante todo el verano hasta inicios del otoño
Con el incremento de la temperatura y humedad durante estos meses, la cantidad de la mosca de los cuernos (Haematobia irritans) también aumenta. Estas moscas se encuentran en el lomo de las vacas, pero también atacan a las ubres, causando mastitis.
Las moscas de los cuernos que llevan Staphylococcus aureus atacan los pezones, chupando sangre de los vasos sanguíneos de la piel, causando abscesos, costras, y depositando al agente en estos puntos. Así, este germen está en una posición ideal para entrar en el canal del pezón y causar mastitis. De esta forma, estas moscas se transforman en vectores, transportando de bacterias entre pezones resultando en un incremento de mastitis por Staph. aureus. La mosca de los cuernos daña los pezones.
En investigaciones realizadas en numerosas universidades de los Estados Unidos, se estudió el efecto de las moscas en la punta del pezón. Al principio de la temporada y antes de aplicar el programa de control, muchos pezones estaban cubiertos de moscas hematófagas y asociadas con costras y mastitis por Staph. aureus. En menos de 48 horas luego de aplicar un repelente “pour-on”, la población de moscas se redujo drásticamente, y en menos de 2 semanas los pezones estaban sanos y libres de costras. Aun así, el daño había sido producido y la infecciones intramamarias (IM) por Staph. aureus establecidas, siendo estas infecciones finalmente eliminadas con el tratamiento de las vacas al secado.
Algunas experiencias realizadas por la Universidad de Georgia para determinar la prevalencia de
Staph. aureus en tambos del Estado de Georgia, mostraron que la prevalencia de dicho agente fue del 30%. El resto de los cuartos estaban infectados con Staph. coagulase-negativa (SCN, 27%), y streptococci (3%); solo el 40% de los cuartos no estaban infectados. No solo estas moscas son un vector para la diseminación del Staph. aureus, pero también una causa de molestia para animales ya estresados por el calor.
Pero es importante preguntarnos qué hacemos para proteger al futuro de nuestro tambo: las vaquillonas. En este punto el saneamiento es la clave para reducir la población de moscas en el establecimiento. El manejo adecuado del estiércol, bebederos, y restos de alimento, baja el número de moscas, y puede reducir la incidencia de mastitis causadas por estos insectos. Además, existen varias técnicas para el control de moscas. incluyendo aerosoles, cebos, tiras con insecticidas, trampas, aceites, caravanas con insecticidas, soluciones insecticidas pour-on, y suplementos para la controlar el crecimiento de insectos.
En diversas experiencias, el empleo de soluciones pour-on cada 2– 4 semanas baja drásticamente la población de moscas, permitiendo que se curen los pezones, reduciendo así dos fuentes importantes de Staph. aureus: moscas y costras en la punta del pezón. Aun cuando estas técnicas no son 100% efectivas, el uso de algún tipo de control es útil para reducir la prevalencia de mastitis al parto. Con la demanda de leche con bajos recuentos de células somáticas (RCS), cualquier técnica que nos lleve a leche de mejor calidad es útil.
Comienzan los calores, la humedad y alta temperatura, sumadas a la mayor acumulación de barro atrae a las moscas, no permita que las mismas reduzcan sus ganancias debido a altos RCS y pérdida de calidad cuando sus vaquillonas entren al rodeo de ordeñe.
Ing. Zoot. Guido Gomez Proto
FUENTE: Engormix











