El manejo del lote de cerdas de levantes juega un papel trascendental en la granja porcina, constituyendo el capital más importante ya que su incorrección implica la aparición de cerdas que aparentemente no entran en celo.
Cuando tenemos un nuevo grupo de cerdas jóvenes, necesitamos crear un cambio, por lo debemos someterlas a una serie de estímulos aplicados al mismo tiempo.
Los estímulos deben tener efectos aditivos suficientes para provocar el inicio de un nuevo ciclo, lo que nos permitirá sincronizar mejor los grupos de cerdas jóvenes.
Si la serie de estímulos son dispersados en el tiempo, los efectos individuales son insuficientes para provocar el celo en las cerdas jóvenes, sirviendo exclusivamente para trastornar el ciclo.
Los estímulos normalmente empicados son:
- Aislamiento de las cerdas jóvenes durante el período de aclimatación seguido de una intensa exposición a signos, sonidos, olores y contacto físicos con los verracos.
- Mezclando, de forma que el estrés y los empujones que ocurren mientras el nuevo grupo establece su orden jerárquico actuarán como un estímulo.
Procedimiento recomendado para exponer a las cerdas jóvenes:
- La introducción de cerdas jóvenes se hace a través de 2 escenarios que no deben ser confundidos:
Primero está la introducción en la granja o unidad de reproductores desde las fuentes usadas pare obtener los animales de reemplazo.
Después está la introducción en la piara de los reproductores con la exposición a los padrillos.
Si la unidad es de las llamadas de ciclo cerrado (de parto a finalización), entonces las cerdas de reposición criadas en la propia granja o animales recién adquiridos pueden colocarse en corrales de finalización para su período de aclimatación. Para unidades que producen lechones para bebedero se necesitan instalaciones de cuarentena.
- La introducción de cerdas jóvenes tanto en la unidad como en el rebaño deben ser planeadas previamente:
En la unidad, la introducción debe realizarse regularmente, pero manteniendo largos períodos de tiempo entre los envíos de animales. Esto es especialmente importante cuando los animales de reemplazo son suministrados por piaras diferentes. Por todo esto se recomiendan tres o cuatro envíos por año. con 3-4 meses de intervalo entre los mismos.
En el lote la mejor forma de llevarlo a cabo es seleccionando un pequeño grupo cada una o dos semanas de los animales enviados, después de haber sido aclimatados.
Estos grupos se introducen en la piara y pasan a formar parte del lote de cerdas jóvenes que deben ser expuestas al macho. Si no se ponen en celo o no son apareadas después de un período determinado de tiempo, serán descartadas.
- Una forma de realizar el cálculo de necesidades se basa en tener 35 cachorras disponibles en el lote por cada cerda requerida por día para apareamiento.
Ejemplo: si necesitamos aparear 4 cerdas por semana entonces necesitamos un lote de cerdas de 4/7 x 35 =20 cerdas jóvenes en el lote para estar seguros de que 4 se pongan en celo.
- No mantener una cachorra en el lote más de 4-6 semanas. Si las cerdas están sometidas a un correcto programa de estimulación para la introducción en el rebaño, el patrón de cerdas en celo y dispuestas a aceptar al verraco va a ser similar al siguiente ejemplo:
Primera semana: 40-60% del grupo
Segunda semana: 20-30% del grupo
Tercera semana: 20-30% del grupo
Cuarta semana: 0-10% del grupo
Las futuras madres deben ser manejadas de manera tal que no se restrinja su potencial productivo. El consumo de alimento, la aclimatación al nuevo sitio, la exposición al macho, el peso corporal al servicio, el peso corporal ganado en gestación y el manejo en la primera lactancia determinan el potencial productivo durante la vida útil de la hembra.
Pasada la cuarta semana, se descartará el 0-10% del grupo.
Ing. Zoot. Guido Gomez Proto










