Donald Trump promulgó la ley que establece beneficios a naciones en desarrollo, incluida la Argentina. El Sistema General de Preferencias (SGP) estará vigente hasta fines de 2020 e impulsará las exportaciones de más de 500 productos agrícolas. En paralelo, antes del 10 de abril se despachará el primer contenedor con limones a ese país.
Estados Unidos es un socio comercial impredecible y difícil de descifrar para el gobierno nacional. Por un lado, le quitó o el negocio del biodiésel a la Argentina, que generaba más de u$s1.000 millones al año. Posteriormente, la Casa Blanca castigó al acero y aluminio nacionales con elevados aranceles, pero luego dio marcha atrás con la medida.
En paralelo, dio luz verde para que, tras 17 años de restricciones, ingresen los limones al mercado estadounidense.
El Sistema General de Preferencias (SGP) consiste en el otorgamiento de preferencias arancelarias por parte de países desarrollados a determinados productos exportados desde países en vías de desarrollo, que reciben tratamiento preferencial y reducciones impositivas significativas.
En 2011, último año en que nuestro país integró el SGP, los productos beneficiados registraron exportaciones por u$s 464 millones.
Sin embargo, tras cortocircuitos entre los entonces presidentes Barack Obama y Cristina Kirchner, el país perdió ese beneficio en 2012.
Tras años de gestiones, finalmente fue Trump el que dio luz verde para el regreso de la Argentina al SGP. La decisión de Washington establece que dicho beneficio estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2020.
Además, dispone el reembolso de los aranceles cobrados desde el 1 de enero de 2018 hasta la fecha de restablecimiento.
“La inclusión de la Argentina se da luego de dos años de intensas negociaciones” informaron desde el Ministerio de Producción, además sostuvieron que “a partir de ahora, un listado de productos de las economías regionales podrá ingresar en el mercado norteamericano con arancel cero”.
“EE.UU. concedía arancel cero a 538 posiciones de productos agrícolas argentinos hasta 2012 en el marco del SGP”, explicó Horacio Reyser, secretario de Relaciones Económicas Internacionales, quien detalló que “los principales productos abarcados fueron los vinos, artículos de confitería sin cacao, conservas de carne, aceite de oliva, quesos, maníes y frutillas”.
“Estamos recobrando una relación madura con EE.UU., lo cual nos permitirá abrir numerosas posibilidades comerciales, como esta reincorporación al SGP que es particularmente importante para las economías regionales, así como también en productos de agregado de valor”, señaló el canciller Jorge Faurie.
“Seguiremos trabajando para abordar todo el conjunto de los temas de la agenda económica y comercial bilateral que brindará nuevas y mayores oportunidades a los exportadores argentinos”, agregó el funcionario.
A la espera por la carne argentina
En paralelo, se espera una decisión por la carne vacuna. En 2015, tras casi 15 años de prohibiciones y un largo reclamo ante la OMC, el ex presidente Barack Obama había acordado la apertura del mercado estadounidense, pero dejó su cargo sin cumplir su promesa. Y Trump, por ahora, sigue sin dar el brazo a torcer.
“Ya respondimos el último cuestionario que nos enviaron. Así que la parte técnica está lista. La pelota está del lado de ellos. Confiamos en que estamos muy cerca de lograr la reapertura”, aseguraron desde el Ministerio de Agroindustria.
Según explicaron, el acuerdo prevé un cupo de importación de 20.000 toneladas anuales de cortes vacunos con un arancel bajo, del orden de los u$s44 por tonelada, menor al 1% del valor promedio al que viene exportando la Argentina. Pasado dicho cupo, el arancel saltará al 26,4%, lo que dificultaría el negocio.
Fuente: Ministerio de Agroindustria










