Hasta el momento el único caso confirmado de rabia es un bovino de un establecimiento productivo del paraje Las Rosas, departamento Bermejo. El Servicio Nacional de Sanidad y Seguridad Agroalimentaria (SENASA) adoptó las medidas preventivas correspondientes.
El pasado fin de semana el SENASA detectó un brote de rabia paresiante que, hasta el momento, afectó a un animal de la especie bovina en un establecimiento productivo del paraje Las Rosas, departamento chaqueño de Bermejo.
La rabia paralítica o paresiante es una enfermedad epidémica y recurrente causada por el virus rábico transmitido por el vampiro común Desmodus rotundus, que afecta principalmente a los bovinos, equinos, con menor frecuencia a otras especies domésticas, al hombre y a algunos animales silvestres.
Tras confirmarse el caso a través del análisis de laboratorio correspondiente, el Centro Regional Chaco-Formosa del SENASA interdicto los establecimientos productivos que se encuentran en diez kilómetros a la redonda del brote. En estos campos quedaron suspendidos por 30 días los movimientos de ingreso y egreso de animales, como medida preventiva de acuerdo a lo que establece la Resolución 25/2005 de la entidad.
Cabe señalar que en los establecimientos interdictados es obligatorio efectuar la vacunación inmediata contra la rabia a la totalidad de los animales de las siguientes especies: bovinos, equinos, porcinos, caprinos, ovinos, caninos, etc.
La rabia paresiante es una zoonosis que se transmite de los animales al hombre y es mortal, de ahí radica la importancia de la prevención mediante la vacunación de los animales susceptibles de contraer la enfermedad y el control de vampiros. Los brotes de la enfermedad perduran no más de 18 meses con periodos ínter epidémicos sin la enfermedad de por los menos 3 o 4 años.
Los primeros síntomas observados en animales consisten en inquietud, falta de apetito, tendencia a aislarse y frecuentes vocalizaciones con un tono de voz diferente al habitual. Luego se observa depresión, deshidratación, con dificultad postural y ambulatoria, y finalmente la muerte.
El SENASA recomienda a los productores que si detectan madrigueras o cuevas donde habiten o sospechen la presencia de vampiros no intenten destruirlo por iniciativa propia y den inmediato aviso a los veterinarios de la entidad, del ente sanitario de la zona, del Ministerio de la Producción provincial y/o profesionales privados.
Se recuerda a los productores que la rabia es una enfermedad de denuncia obligatoria, por lo que deben concurrir de inmediato a la Oficina del SENASA más próxima al establecimiento agropecuario. El veterinario oficial o privado, deberá extraer una muestra para diagnóstico en laboratorio sin delegar a terceros.










