El área sembrada con trigo para la presente campaña sería de 5,9 millones de hectáreas. Dicha cifra es mayor al promedio histórico de siembra de trigo en la Argentina (5,6 millones), que hacía diez años que no era superado.
Estos datos surgen de un informe del Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la Sociedad Rural Argentina (IEEyNI/SRA), a pocos días de que comience la implantación de este cultivo.
“Exactamente nueve años atrás, en la Argentina, se daba la peor siembra de trigo de los últimos ciento diez años. Esa fue la clara consecuencia de la profunda crisis que atravesó el cereal a partir de las erradas políticas de control de las exportaciones e intervención del mercado”, destacó Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina, y agregó: “Esas medidas explicaron los magros resultados en la cosecha de trigo, de la última década, y también explican cómo, a partir del cambio de rumbo, nos encaminamos a cumplir el segundo récord productivo en trigo”.
Según las estimaciones del IEEyNI, esta campaña, la cosecha de este cultivo podría rondar los 19 millones de toneladas, superando a la del año anterior que fue de 17 millones.
«Exactamente nueve años atrás, en la Argentina, se daba la peor siembra de trigo de los últimos 110 años. Esa fue la clara consecuencia de la profunda crisis que atravesó el cereal a partir de las erradas políticas de control de las exportaciones e intervención del mercado. Esas medidas explicaron los magros resultados en la cosecha de trigo, de la última década, y también explican cómo, a partir del cambio de rumbo, nos encaminamos a cumplir el segundo récord productivo en trigo», destacó el titular de la Rural.
Para la SRA, de cumplirse esta proyección de siembra, la cosecha 2018/19 podría llegar a 19 millones de toneladas, lo que significaría superar por un 11,7 por ciento a la de la campaña previa, que fue de 17 millones.
Esto se lograría gracias a la aplicación de más tecnología en el cultivo, que también llevaría a una mejora en los estándares de calidad.
El factor que juega a favor de esta previsión es que la relación insumo producto trigo-fertilizantes es la mejor en diez años. «Históricamente, para adquirir un kilo de urea se necesitaban tres kilos de trigo, en promedio. En esta campaña, a raíz de los buenos precios que presenta el grano, se van a necesitar 2,3 kilos», especificó la Rural.
Según Ezequiel de Freijo, economista jefe del Instituto de Estudios de la entidad ruralista, otro punto que impulsa al trigo es la recuperación de las exportaciones, que garantiza la competencia por el grano en el mercado local, lo que ayuda a los precios.
Además, «el trigo permite hacer uso de la tierra dos veces, en la misma campaña, y le da al productor liquidez en diciembre. Este año es particularmente importante para afrontar la caída de los ingresos a causa de la sequía. Es el cultivo que más rápido le puede generar ingresos al productor. Sobre todo, con los buenos precios que está marcando el mercado de futuros», agregó de Freijo.
También elogió que «se consolida el esquema de que el trigo, al producirse en las distintas regiones, se acerca a los lugares donde se muele y evita el pago de fletes».
Como desafío hacia el futuro, de Freijo señaló la necesidad de «trabajar en forma integrada entre el productor y las demandas específicas de los distintos molinos o importadores, en función de la diversidad de calidades. De manera tal de poder lograr un mejor valor, a partir de la investigación de mercado para satisfacer la diversidad de demandas».
Fuente: Agritotal










