Frente a las expectativas y el desconocimiento acerca de que sucederá con la economía en nuestro país, Suena a Campo conversó con el Lic. Eduardo Robinson sobre el pedido del gobierno nacional al Fondo Monetario Internacional.
«Hemos vivido semanas muy turbulentas con el mercado cambiario y eso ha dado lugar a mucha preocupación en todos los sectores de la actividad económica. Luego del impacto que tuvo la sequía, esto también afecta de manera directa en el producto bruto interno y en la economía. Ahora el sector agrícola tiene que empezar a revisar sus números. El dólar estaba en 20,50 pesos y ahora estamos alrededor de los 23 pesos, en plena cosecha de soja y cuando hay que empezar a tener perspectivas sobre la próxima campaña. Si bien son números alentadores para la exportación, muchos costos de producción han subido y hasta que no se estabilice el cambio habrá mucha incertidumbre en el sector y la campaña se ha vuelto incierta», sostuvo el economista en conversación con nuestro medio.
Por otra parte, agregó que se han juntado varios factores: en primer lugar la sequía, luego el exceso de humedad que está dando lugar a muchas complicaciones en la cosecha y ahora el tema del dólar. Hasta que el dólar no logre estabilidad los números son inciertos para el productor.
Respecto al acuerdo con el FMI, Robinson consideró que esta medida tenía que hacerse dado que el contexto internacional para el financiamiento de la Argentina empezó a ser mucho más complicado. «La tembladera del dólar se trata de un problema de confianza desde el exterior, dada la alta exposición que tiene la economía argentina. Cuando subió la tasa de interés en EEUU, la devaluación en Argentina fue mucho más agresiva que en otros países y pese a las medidas que se tomaron, no se logró frenar la corrido. Lo que hizo el gobierno es recurrir a un organismo multilateral para solicitar un crédito preventivo a fin de garantizarse el financiamiento a una tasa más barata y traer un poco más de previsibilidad», agregó.
Por último, afirmó que Argentina es un país netamente agrícola ganadero y su situación afecta al país, ya que el sector es el principal generador de dólares. «Si el campo cuenta con metas previsibles y costos que pueda prever con anterioridad, el sector podrá tener perspectivas y planificar con mayor tranquilidad», finalizó.











