Roberto Palomo, dirigente de Apronor dejó en claro la molestia que causó en el sector el pedido de Elisa Carrió de «liquidar la soja».
«Nos sorprenden estos dichos, sobre todo viniendo de la diputada Carrió, que supuestamente conoce la situación y ha acompañado a los productores en los peores momentos. No creo que haya malisia en estos comentarios, sino falta de conocimiento», dijo en comunicación con nuestro medio Roberto Palomo, integrante de la comisión directiva de Apronor en referencia a las declaraciones de la diputada Elisa Carrió en el programa de Diego Leuco el pasado jueves, en el que en tono desafiante, exigió a los productores que «liquiden la soja».
«Decidimos salir a aclarar esto porque muchas veces se intalan temas falaces en la opinión pública. Eso es lo que está pasando ahora, que se les está pidiendo a los productores que liquiden la soja, cuando en realidad no somos los productores lo que hacemos eso, sino el Banco Central una vez que los exportadores ingresan las divisas de las ventas realizadas en el exterior. Si bien es cierto que el productor muchas veces retiene la mercadería, este sistema de baja gradual de las retenciones, incentiva al productor – ante la magra cosecha que tenemos por cuestiones climáticas – a buscar un mejor precio para su producto, para poder cubrir sus costos», explicó Palomo y agregó que precisamente por esto desde la asociación se solicitó acelerar la baja de las retenciones, para que «el productor venda y no tenga que esperar esa mejora de 3 o 4 puntos en el precio de la soja».
Aclaró también que en este momento los productores no están reteniendo la cosecha: «Actualmente por la baja producción que hay, se está haciendo muy poco silobolsa, se está entregando casi todo. Los analistas de mercado aconsejan vender, porque el producto tiene un buen precio, ya que la soja no escasea en el mundo como escasea en Argentina a consecuencia de la sequía».
«Lo que podemos decir ante esto, es que siempre se le pide el esfuerzo a los mismos sectores, el agropecuario y la clase media, para que laven los platos de la fiesta. Nosotros venimos haciendo patria desde el 2002 cuando nos impusieron las retenciones. Al día de hoy el campo a transferido al fisco 88 mil millones de dólares, solo en concepto de retenciones, por lo que pedirnos que hagamos patria es una ofensa», sentenció.
Además dijo que «lo que atenta contra el ingreso de dólares» es la medida que el gobierno macrista tomó el año pasado, al eliminar el límite de tiempo para que los exportadores liquiden las divisas. «Esto significa que los exportadores pueden sacar la mercadería del país, venderla afuera, cobrar los dólares y dejarlos en el exterior indefinidamente. El exportador está especulando, dejando sus divisas afuera, esperando el momento oportuno para hacerlas ingresar al país».
Además, desde Apronor, emitieron el siguiente comunicado:
La patria la hacemos entre todos
La que paso fue una semana de preocupación para todos los argentinos. A la incertidumbre existente se sumaron comentarios sin fundamentos, con los que sólo se consigue confundir a la sociedad. La diputada Elisa Carrió reclamó a los productores que no retengan la soja y la vendan para que ingresen divisas en el país. Ante esto APRONOR (Asociación de productores agrícolas y ganaderos del NOA) comunica lo siguiente:
1). La Diputa Carrió pide a los productores que hagan patria y liquiden la soja, queremos expresar que venimos haciendo patria desde el año 2002 cuando el ex presidente Eduardo Dualde decidió cobrar derechos de exportación a la soja, maíz, trigo y girasol. Posteriormente, el gobierno del matrimonio Kirchner fue incrementando este gravamen hasta niveles del 35% e incluso pretendieron implementar un sistema de retenciones móviles en 2008. A raíz de éste impuesto el sector agropecuario aportó 88.000 millones de dólares al fisco, al margen de lo tributado en concepto de ganancias, IVA, bines personales, IIBB y demás impuestos.
2). El productor no liquida, lo hace el exportador, a través del BCRA, este se queda con las divisas y echa a andar la maquinita e imprime los billetes que le da al exportador para que este le pague al productor. Con el gobierno K tenían 15 días para liquidar, el actual presidente extendió el plazo a 10 años y les dio la posibilidad de dejar el dinero afuera. De esta manera el que puede especular es el exportador, hoy el FAS teórico está en 7800 y el disponible en 7200, o sea están comprando barato, se quedan con la diferencia y especulan a que suba el dólar porque nadie los obliga a liquidar.
3). Algunos periodistas responsabilizaron al sector agropecuario por la crisis financiera debido a la quita de retenciones y por la cual el gobierno nacional debió acudir al FMI. Les aclaramos que nuestro sector respondió con creces ante dicha medida, pasamos de las 10 millones de toneladas (a las que habíamos caído en la producción de trigo) a las casi 18 MT en el 2017 y en maíz, de 25 MT a las 45 MT, al igual que el girasol que pasamos de 2 MT a 3.3 MT. Esto significa mayor ingreso de divisas, más viajes de camión, mayor venta de maquinaria agrícola, generación de más empleo, reactivación de los comercios del pueblo, etc, etc, etc.
Por último, el productor tiene ciclos anuales, no guarda mercadería por razones especulativas, es su moneda de cambio y es su recurso para vivir y mantener a su familia, y por supuesto, para encarar la próxima campaña. A esto hay que aclarar que en esta campaña tendremos 18 millones de toneladas de soja menos y que en el NOA los productores no han terminado la trilla como consecuencia de la lluvia de los últimos 15 días. Por eso era importante acelerar la baja de retenciones. Con el esquema de baja gradual, el productor que puede esperará hasta fin de año para conseguir los 6 puntos que le bajarán durante el 2018. Para incentivar la venta, hubiese sido interesante haber puesto como plazo hasta el 30/8 para liquidar con una retención del 24%.
Diputada, la patria la hacemos entre todos, no solo un sector. Ud. y los políticos de turno también podrían dar el ejemplo, los legisladores devolviendo los pasajes que no utilizan, o los funcionarios del Ejecutivo repatriado los fondos que tienen en el exterior o los jueces pagando impuesto a las ganancias.










