Suena a Campo conversó con la Dra. Laura Tortora de la Sección Caña de Azúcar de la EEAOC para conocer detalles acerca de un proyecto sobre biofertilizantes en el cual está trabajando este centro de investigación.
«Venimos trabajando en este proyecto hace 7 años, centrándonos en la microbiología agrícola que es un proyecto grande que tiene la EEAOC, sobre biocultivos para cultivos energéticos en este caso en la caña de azúcar. Los biofertilizantes como base tienen micro organismos que pueden ser hongos o bacterias, nosotros en particular trabajamos con bacterias, que tienen diferentes mecanismos por los cuales mejoran o mueven el crecimiento de la caña de azúcar», aseguró la especialista en comunicación con nuestro medio.
«Lo que hacemos es aislar bacterias del propio cultivo, de los distintos tejidos o del suelo, entonces son bacterias que están adaptadas a convivir con la caña de azúcar y las condiciones agroecológicas de Tucumán. De esta manera, cuando las volvemos a ubicar en la caña de azúcar, al estar adaptadas, tienen una mejor colonización y mayores tasas de supervivencia», afirmó.
Además, agregó que la caña en general tiene requerimientos nutritivos principalmente de nitrógeno. La fertilización nitogenada en nuestra provincia es una práctica muy habitual en los cañaverales. El problema que tienen los fertilizantes nitrogenados, que el que más se utiliza es la urea y para sintetizarla se usa petróleo, con el aumento del precio del petroleo el precio de la urea también aumenta, volviéndose bastante costosa. Por otro lado, la contaminación ambiental, porque generalmente se aplica el fertilizante en una dosis mucho mayor a la que realmente el cultivo absorbe, perdiendo una gran parte del fertilizante que contamina las napas subterráneas y la atmósfera. «La idea de organizar los microorganismos es reducir o reemplazar este tipo de fertilizantes sintéticos.Tenemos identificadas muchas bacterias de diversos géneros, que están caracterizadas y sabemos cuales son los mecanismos que llevan a cabo.El objetivo es que los productos sean formulados con estos microorganismos a gran escala para que se puedan comercializar», finalizó.











