Para incentivar el consumo de este tipo de productos el Ministerio de Agroindustria en conjunto con el Movimiento Argentino para la Producción Orgánica, desarrollo la Guía Orgánica, una herramienta gratuita para reunir y conectar productores, elaboradores, comercializadores y consumidores del país.
Mucho se escucha hablar de lo orgánico, ecológico, biológico, entre otras cosas. En la actualidad, Argentina es un destacado proveedor a nivel mundial de productos orgánicos de origen vegetal, animal y sus derivados. Nuestro país se encuentra en segundo lugar en el ranking mundial de superficie orgánica certificada con 3,2 millones de hectáreas y el 98,8% de la producción se envía al exterior.
«El mercado interno en los últimos cinco años ha empezado a despertar, y recién ahora tiene capacidad para entender que es un producto orgánico», señaló Facundo Soria, coordinador del Área de Producción Orgánica de la Secretaría de Alimentos y Bioeconomía del Ministerio de Agroindustria de la Nación.
Según explicó, desde la cartera agroindustrial están desarrollando una campaña de promoción sobre la producción orgánica, y anticipó que del 3 al 8 de diciembre se realizará la primera semana de los alimentos orgánicos con ferias, eventos e iniciativas de promoción en diferentes lugares de la ciudad. Al ser consultado sobre el consumo interno, precisó: «Es solo de 14 gramos por habitante por año, es muy bajo, y queremos que vaya aumentando». En sintonía con la promoción, Agroindustria y el Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO), han desarrollado una Guía Orgánica (www.guiaorganica.org.ar), la cual tiene como objetivo reunir y conectar productores, elaboradores, comercializadores y consumidores del país.
«La Guía Orgánica es una herramienta gratuita, consiste en un sistema de búsqueda que permite, mediante geoposicionamiento en un mapa de acuerdo a la ubicación del usuario, identificar puntos de venta de productos orgánicos certificados en comercios, dietéticas, supermercados o ferias», explico Sofía Landa, voluntaria de MAPO.
Según informó, quienes venden productos orgánicos, se registran, arman su usuario, colocan la información de su local, y seleccionan de la lista de productos orgánicos que realmente existen en el país aquellos que venden, por ejemplo: vino, miel, yerba, cereales, infusiones, pastas, harinas, entre otros. Cabe aclarar que no se colocan los precios de los productos.
En la misma línea, Landa resaltó: «Además de localizar el producto, el objetivo de la guía es generar la confianza en el consumidor de que realmente el producto es orgánico, ya que, en muchos casos, más allá de una convicción hay un tema de salud».
Al ser consultado sobre qué productos se consideran orgánicos, en primer lugar, Soria aclaró: «No son sólo alimentos, dado que su alcance se extiende también a textiles, aceites esenciales, acuicultura. No son commodities, sino que son especialidades», y añadió: «Como tales no están dirigidos a mercados masivos, sino que se trata de un nicho de mercado, requieren de certificación y se encuentran avalados por normas oficiales».
La producción orgánica en Argentina está amparada por la Ley 25.127, sus decretos y resoluciones, estando a su vez definida por organismos oficiales y privados internacionalmente reconocidos, como el Codex Alimentarius o la Asociación IFOAM.
En cuanto a los atributos que los diferencian, el experto detalló: «Mejoran y/o mantienen la fertilidad de los suelos, promueven la biodiversidad, en su elaboración no se utilizan sustancias de síntesis química y de OGM (agroquímicos, fertilizantes químicos, ingredientes, ayudas de proceso o aditivos de síntesis química), poseen trazabilidad y promueven el bienestar animal».
Fuente: Infobae











