Las autoridades de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) excluyeron a las cadenas de supermercados de la obligación de gestionar el “Remito Electrónico Cárnico” (REC) cuando trasladen productos cárnicos vacunos o porcinos desde sus centros de distribución hasta las bocas de expendio propias.
Así lo dispuso la resolución 4303 de la Afip –publicada hoy en el Boletín Oficial– para complementar con una alternativa más las dos excepciones vigentes hasta el momento (durante la importación/exportación de carne y cuando la misma es trasladada hasta el consumidor final).
Si bien inicialmente la norma iba a entrar en vigencia mañana 1 de septiembre, se decidió extender el plazo al 1 de noviembre de 2018, fecha a partir de la cual el REC será obligatorio a nivel nacional como único documento válido para el traslado automotor de carnes y subproductos derivados de la faena de hacienda de las especies bovinas, bubalinas y porcinas.
Los frigoríficos, usuarios de faena, abastecedores, despostaderos y consignatarios tanto de carne como directos deberán gestionar el REC antes de trasladar la mercadería hacia el destino final (como supermercados o carnicerías). Los compradores de la mercadería, una vez recibida la misma, deberán ingresar al sitio de la Afip para validar la recepción del documento electrónico.
El nuevo régimen permitirá, en combinación con los datos aportados por los controladores electrónicos de faena, instrumentar un sistema de trazabilidad completo de todo el circuito comercial de la carne bovina.
El pasado 1 de mayo comenzó a ser obligatorio en todo el territorio nacional la implementación en frigoríficos bovinos de controladores electrónicos de faena, los cuales permiten hacer un seguimiento automatizado en tiempo real de los rendimientos en gancho de cada uno de los animales sacrificados. Los dispositivos están protegidos por precintos orientados a evitar o delatar cualquier intento de desconexión o manipulación no autorizada.
Posteriormente, cuando se instrumente el REC, será posible rastrear, prácticamente también en tiempo real, la comercialización de la carne una vez salida del frigorífico o matadero, de manera tal que a las carnicerías que eluden o evaden impuestos les resultará mucho más difícil esa llevar adelante esa práctica.
FUENTE: Valor Soja











