El apícola en nuestra provincia registró grandes avances que tienen que ver con la firma de convenios que posicionan a la Provincia como una de las principales exportadoras. Además, brindamos un pequeño análisis sobre la manera en que afectaron las retenciones a la producción.
Para profundizar acerca de la situación actual que vive el sector apicultor argentino, la Ingeniera Zootecnista Verónica Albarracín de la Facultad de Agronomía y Zootecnia (FAZ), nos cuenta acerca de las últimas novedades.
Una de ellas tiene que ver con las tasas de exportación que hoy en día representan el 5%. Esta situación pone en alerta a los apicultores, ya que este porcentaje se suma a los costos que se deben afrontar para otorgar una mayor rentabilidad a la producción.
Otra de las novedades que incidirá mayormente en los productores locales, tiene que ver con el nuevo convenio entre la Dirección de Ganadería de Tucumán y el SENASA. El enfoque principal de este acuerdo reside en la autorización que obtuvo la Subsecretaría de Asuntos Agrarios y Alimentos de la Provincia para realizar los monitoreos de las salas y su correspondiente habilitación para la exportación.
Este convenio es el fruto de un trabajo realizado desde hace más de cuatro años y representa un gran avance para la apicultura tucumana que posicionará a la Provincia como uno de los principales lugares desde donde se podrá extraer miel y vender al mercado exterior.
Un dato no menor, tiene que ver con el trabajo en conjunto que se viene realizando con la Asociación Apicultora de Tucumán y la SAAYA para lograr la identificación geográfica y botánica; especialmente con la miel de azahar del limón, una herramienta muy útil para aquellos productores registrados que quieran obtener el sello de Indicación Geográfica (IG).
Pero no todo es alegría para el sector, teniendo en cuenta la difícil situación económica actual. La Ingeniera Albarracín informó a nuestro medio que el sector apícola actualmente tiene que afrontar altos costos de flete, que recaen directamente sobre los insumos.
En el caso específico de Tucumán, los productores apícolas son importadores de madera para la realización de cámaras y alzas. También se compra en el exterior el equipamiento necesario, medicamentos, etc.Factores que recaen directamente en el costo de producción, con lo cual el productor se ve obligado a incrementar el valor agregado de sus productos y así obtener (al menos en el mercado interno) una diferencia económica.
Otra de las grandes preocupaciones, tiene que ver con los despidos masivos en algunas de las principales instituciones que asisten técnicamente a muchos apicultores, como es el caso del SENASA. En este sentido, un dato muy importante tiene que ver con el poco personal encargado de realizar el control de la trashumancia apiaria en el NOA.
Esto puede desembocar en un gran descuido y ocasionar daños graves. Ejemplo de ello sería el alerta sanitario que rige en nuestro país sobre una eventual entrada del escarabajo de la colmena,plaga que ocasionaría la imposibilidad de ser combatida en tiempo y forma.
En cuanto a la situación de la temporada actual, La Ingeniera Zootecnista la define como “rápida, fugaz y cara”, y aseveró que la misma se encuentra atrasada a raíz de los fríos pocos usuales durante este invierno y que derivaron en la demora de las floraciones. Pero este factor no derivará, en el cierre tardío de la campaña.
Un ejemplo de lo mencionado anteriormente, tiene que ver con la floración del «guara» que indica el cierre de esta temporada, al menos en la zona pedemontana. Todos estos factores deben ser observados con atención por parte de los productores (sobre todo aquellos que no realizan trashumancia) ya que deberán alimentar sus colmenas cuando termine la floración.
Para finalizar, la Facultad de Agronomía y Zootecnia invita cordialmente a los cursos de iniciación en la apicultura y de apicultura básica. Para inscribirse, lo pueden hacer vía mail a la dirección de correo: [email protected] o también a través de la Secretaría de Extensión de la facultad: [email protected]











